lunes, 27 de febrero de 2017

La Unión Europea firmó con la República de Cuba el 12 de diciembre del 2016 un nuevo  acuerdo que rompe con la “Posición Común” y la espinosa cuestión de los derechos humanos en Cuba. Este acuerdo (que acaba de entrar en vigor el 1 de febrero de este año)  crea una nueva situación estratégica en lo que respecta la elaboración de una actuación común en contextos multilaterales, como políticos, en base del “respeto mutuo”. 
 
                

“Para la  Unión el acuerdo firmado […] es una oportunidad común para fomentar el desarrollo  sostenible, la justicia social, para fortalecer la democracia y el respeto de los derechos  humanos” (Discurso de la Señora Mogherini).

Como cubanos que luchamos por esos mismos intereses y conocemos de las necesidades  del pueblo, agradecemos la buena voluntad de la UE en nuestro país y solicitamos que profundice su cooperación por el logro de los intereses comunes.  

No obstante, nos preocupa se ignore la posición y actuación del gobierno de Cuba que  continua defendiendo su sistema político y propaganda de respeto a los derechos humanos, cuando en realidad la represión dentro de Cuba sigue aumentando cada día más.

Con el fin de evitar la crítica internacional, la dictadura de Raúl Castro ha adoptado en el terreno de la libertad una verdadera “guerrilla de represión” contra su pueblo a través de encarcelamientos sin juicios, utilizando la estrategia de encarcelamientos breves (horas o días) afín de amedrentar directamente a los líderes de la oposición y evitar la reprobación internacional (casi 10.000 detenciones arbitrarias en 2016 según el Observatorio de los  Derechos Humanos).

Para el bien común del pueblo y la diáspora cubana deseosos de poder disfrutar  conjuntamente de una nación independiente, libre y soberana, es necesario que la Unión Europea mantenga su firme posición sellada en esos acuerdos y tome en consideración las  recomendaciones acordadas en la Cumbre de las Américas en Panamá en abril 2015 ya  que Raúl Castro estaba presente.

El día 22 de febrero el Presidente Raúl Castro cometió una infamia más al negarle la entrada en el país al Señor Luis Almagro, Secretario General de la OEA, con el pretexto de que recibir el premio de la libertad “Oswaldo Paya” propuesto por la organización “Cuba Decide” era una provocación.

El gesto de Raúl Castro es una bofetada a las instituciones internacionales y a todas las  organizaciones que luchan por la libertad dentro y fuera de Cuba. 

Cuba Independiente y Democrática (CID) fue fundada por el Comandante Huber Matos sobre el principio que la República de Cuba es la Patria de todos los cubanos, residan donde residan y como tal, consideramos que toda represión hacia cualquier cubano u organización es una represión  contra todos aquellos que estén dispuestos a defender el derecho de un pueblo a elegir su  futuro. 
A ese respecto Cuba Independiente y Democrática y La Biblioteca Independiente Reinaldo Arenas se hace eco de las palabras del  Señor Almagro 
“mi única preocupación adicional es garantizar que no exista ninguna forma  de represión ni represalia alguna, sobre los organizadores del evento. Ello sería absolutamente injusto e indeseable”. 

Esperamos que la UE se una también a esta petición  del Secretario General de la OEA.
   

Expulsada del hogar de ancianos

 

 

 

La anciana Olga Porrata Lamela de 92 años de edad y residente en la calle Escario # 406 del céntrico reparto Sueño en Santiago de Cuba ha sido expulsada del hogar de ancianos donde se encontraba sin que se conozca los motivos. 

Ella ha regresado a su antigua vivienda completamente desbastada y saqueada por individuos inescrupulosos. Vive sola, no tiene corriente eléctrica ni equipos electrodomésticos, la cama es de madera sin colchón, le han privado de la chequera de la que se sustentaba  después de trabajar 27 años en la fábrica de medias Casino del reparto sueño. Solo una vecina le suministra algo de comida cuando puede.

Nos refiere además que padece de otosclerosis del oído derecho pero que no tiene dinero para comprar la prótesis auditiva que necesita.

Los miembros de la delegación del CID en Santiago de Cuba # 1, en la persona de su delegado Pedro Enrique Monier Hechavarría y el coordinador del CID en el oriente de Cuba- Nivardo Amelo Ramírez les están brindando la ayuda material necesaria e intercediendo por su caso ante las instituciones responsables de su situación.
 En horas de la mañana del 25 de febrero en el poblado de Velasco en Holguín la Inseguridad del Estado asaltó la casa de Manuel Martínez León, auditor del CID para las provincias orientales.  Le registraron su humilde vivienda y le quitaron 300 CUC, una cámara fotográfica, dos teléfonos, un pomo de líquido para fumigar, un computador una impresora y varias copias del semanario La Nueva República

A Manuel lo esposaron y lo golpearon frente a su hija de siete años.  El dirigente del CID fue  trasladado a Instrucción Penal en Holguín donde se ha negado a comer y a tomar agua.  Los esbirros que participaron en el atropello fueron Mario Naranjo, alias Repello y Yovani  de la Inseguridad del Estado en Velasco,  el instructor del caso Julio  Garrido, Fernando La Guardia y  el policía llamado Guajiro.  

La persecución y los abusos contra Manuel Martínez son continuos. El CID tiene que reaccionar en forma contundente.  En el exterior, este y otros caos recientes de robo y atropello contra dirigentes y activistas de la organización serán presentados a la Unión Europea, en los organismos defensores de los Derechos Humanos de la ONU y la OEA.  También serán denunciados a la opinión pública internacional y a las empresas hoteleras que tienen negocios en Cuba y que son cómplices de estos abusos de la tiranía con la que se han asociado.  

En la Isla todas las delegaciones deben redoblar sus esfuerzo con trabajos de la Defensoría del Pueblo, distribuyendo La Nueva República, consiguiendo firmas de apoyo al Proyecto Constitucional y reclutando simpatizantes. 
 
Ni un paso atrás.  La agresión contra un miembro del CID es un atropello contra todos nosotros.
Asi viven muchas familias cubanas, en medio de la miseria y la decadencia que trae el comunismo y el proyecto del "hombre nuevo"
Esta es la vivienda, por llamarle de alguna manera, de Geima Meriño Hernandez, de 28 años y vecina de calle 204 No. 37010 e/ 403 y 405, reparto El Rancho, Santiago de las Vegas. Boyeros. La Habana.
Madre soltera de 4 hijos, niños de 8, 6, 4 años y un bebe de 6 meses de nacido, debe cuidar ademas a su madre de 82 años, jubilada.
No recibe ayuda de los servicios sociales, ha pedido en innumerables ocaciones el conocido subsidio para comprear materiales y arreglar su vivienda, hasta hoy solo ha recibido negativas y, como decimos los cubanos peloteo, solocitudes perdidas en los vericuetos de la burocracia.
Mientras, esa familia continua con el techo que amenaza caer sobre sus cabezas y en medio de la miseria, esta mujer cubana arrastrando la verguenza y la impotencia de no poder dar a sus hijos un vida digna ni una vivienda decorosa con las comodidades que toda madre desea para sus hijos.

   


 

 
Miembros del partido politico Cuba Independiente y Democratica se dan cita en la sede de la Biblioteca Rinaldo Arenas para rendir homenaje al Comandante Huber Matos, en el 3 aniversario de su desaparicion fisica.

 

Para la ocacion nos reunimos y analizamos varios capitulos de su Libro: Como Llego La noche,
Haciendo rememoracion de como su vida contituye uno de los capítulos más importantes de la historia de Cuba.

Huber Matos, un maestro de escuela por profesión, se sumó a la revolución contra Fulgencio Batista y ayudó a enviar armas a los rebeldes de Castro mediante un vuelo histórico de suministro militar desde Costa Rica. A pesar de su temprano apoyo a Castro, Matos también encarnaba la desilusión generalizada que muchos cubanos sentían hacia el líder cubano cuando se hizo evidente que la revolución se encaminaba hacia el comunismo.

En 1961, menos de tres años después de que Batista huyera de Cuba, Castro reconoció abiertamente el “carácter socialista” de la revolución. Pero en su libro autobiográfico Cómo llegó la noche, Matos decía que comenzó a albergar dudas acerca de Castro y la revolución siete meses después de que el líder cubano tomara el poder.

“Creo que se han dado pasos hacia un gobierno dictatorial, probablemente de signo marxista”, recordó Matos en su libro acerca de sus pensamientos en el año 1959.

Castro, en última instancia, ordenó el arresto de Matos quien terminó siendo sentenciado a 20 años en prisión. En 1979 fue liberado y rápidamente voló a Costa Rica, donde su esposa e hijos se habían ubicado después de salir de Cuba en la década de 1960.


“Había cinco de nosotros que llevaron la revolución”, dijo Matos en el 2009. Y Cienfuegos y Matos eran en quienes Fidel Castro parecía confiar más. Ellos dos acompañaron a Fidel Castro en su arribo triunfal a La Habana en enero de 1959 después de que Batista huyera de Cuba .

Sin embargo, la confianza profesada por Castro se desvaneció a los pocos meses de la toma del poder.

En julio de 1959, Matos ya había perdido la confianza en Castro y estaba dispuesto a romper con él.

En su libro, Matos dice que comenzó a preparar una carta de renuncia como comandante revolucionario después de llegar a la conclusión de que Castro tenía la intención de imponer una dictadura marxista en Cuba



El 26 de octubre de 1959, añadió Matos, recibí dos notas secretas de Cienfuegos diciendo que estaba preparando un plan para ayudarme a escapar. Matos dijo que rehusó la oferta porque quería un juicio durante el cual explicar en público su crítica a los Castro.

COMENTARIO

Los Castro han cometidos cientos de crímenes y atrocidades. Bajo Fidel Castro los atentados contra el derecho a la vida y otros son parte intrínseca del modus operandi castrista para llegar y perpetuarse en el poder. 

Pero, además, las historias de horror de Fidel Castro contra su equipo de desgobierno no se detienen en estos hechos de sangre ejemplo:

Aníbal Escalante, José Abrantes, Manuel Piñeiro, Osvaldo Dorticós,  Alberto Mora, Humberto Sorí Marín, Haydee Santa María, Arnaldo Ochoa, etc. Todos allegados a Castro, también fueron muertos a manos de la maquinaría de culto a la personalidad y exterminio castrista.
 
Miembros del partido politico Cuba Independiente y Democratica se dan cita en la sede de la Biblioteca Rinaldo Arenas para rendir homenaje al Comandante Huber Matos, en el 3 aniversario de su desaparicion fisica.

Para la ocacion nos reunimos y analizamos varios capitulos de su Libro: Como Llego La noche,
Haciendo rememoracion de como su vida contituye uno de los capítulos más importantes de la historia de Cuba.

Huber Matos, un maestro de escuela por profesión, se sumó a la revolución contra Fulgencio Batista y ayudó a enviar armas a los rebeldes de Castro mediante un vuelo histórico de suministro militar desde Costa Rica. A pesar de su temprano apoyo a Castro, Matos también encarnaba la desilusión generalizada que muchos cubanos sentían hacia el líder cubano cuando se hizo evidente que la revolución se encaminaba hacia el comunismo.

En 1961, menos de tres años después de que Batista huyera de Cuba, Castro reconoció abiertamente el “carácter socialista” de la revolución. Pero en su libro autobiográfico Cómo llegó la noche, Matos decía que comenzó a albergar dudas acerca de Castro y la revolución siete meses después de que el líder cubano tomara el poder.

“Creo que se han dado pasos hacia un gobierno dictatorial, probablemente de signo marxista”, recordó Matos en su libro acerca de sus pensamientos en el año 1959.

Castro, en última instancia, ordenó el arresto de Matos quien terminó siendo sentenciado a 20 años en prisión. En 1979 fue liberado y rápidamente voló a Costa Rica, donde su esposa e hijos se habían ubicado después de salir de Cuba en la década de 1960.


“Había cinco de nosotros que llevaron la revolución”, dijo Matos en el 2009. Y Cienfuegos y Matos eran en quienes Fidel Castro parecía confiar más. Ellos dos acompañaron a Fidel Castro en su arribo triunfal a La Habana en enero de 1959 después de que Batista huyera de Cuba .

Sin embargo, la confianza profesada por Castro se desvaneció a los pocos meses de la toma del poder.

En julio de 1959, Matos ya había perdido la confianza en Castro y estaba dispuesto a romper con él.

En su libro, Matos dice que comenzó a preparar una carta de renuncia como comandante revolucionario después de llegar a la conclusión de que Castro tenía la intención de imponer una dictadura marxista en Cuba

Matos y Fidel Castro se reunieron a finales de julio de 1959. Matos dice en su libro que abordó sus preocupaciones con Castro y que éste le instó a no renunciar.

“Lamento que pienses así, pero no hay crisis entre tú y yo”, le habría dicho Castro. “Quédate como hasta ahora en el mando revolucionario. Si dentro de un tiempo ves que conforme a tu criterio las cosas no han cambiado, entonces estás en tu derecho de renunciar. Lo planteas y no pasará nada. Nos sentaremos a conversar y nos despediremos como amigos, como compañeros, como hermanos”.

Pero las expresiones de afecto de Castro se convirtieron en furia unas semanas más tarde, cuando ordenó el arresto de Matos. Así comenzó la odisea de 20 años que Matos pasó en nueve calabozos cubanos. Describió su calvario detalladamente en una entrevista que la revista People publicó después de su llegada a Miami con su familia en noviembre de 1979:

“Una vez estuve 13 meses sin visitantes, otra vez siete años”, recordó. “En El Morro se me permitió salir a ver el sol solo una vez en 10 semanas. En la Isla de Pinos pasé un año dentro de una caja de concreto con uno de mis hombres. Nunca vimos la cara del carcelero. Dejaba la comida en una ranura en la puerta”.

Al final de su condena en octubre de 1979, Matos fue trasladado en avión a Costa Rica.
“He regresado a la libertad y a la vida”, decía Matos en su libro, recordando sus primeros pensamientos cuando aterrizaba el avión en Costa Rica.

Los Castro han cometidos cientos de crímenes y atrocidades. Bajo su gobierno los atentados contra el derecho a la vida y otros son parte intrínseca del modus operandi castrista para llegar y perpetuarse en el poder.

Hasta hoy el comandante Huber Matos es simbolo de lucha, valentia y determinacion a jamas rendirse ni caludicar cuando de la libertad y la democracia de nuestra patria se encuantra en juego.

 










 

martes, 21 de febrero de 2017

¿Es que como pobre no tengo derecho a mis derechos?

 

 

De: Mirian Rosales Gonzales y  Gardy Pérez  Cruz de 11años, calle 22 fondo sin #, Reparto Santa Rita

Señor, me dirijo a usted con la esperanza que me visiten y no me engañen como lo han hecho hasta hoy y me ayuden a solucionar mis situaciones, porque son muchas.  Pues es muy crítica, hace varios años el ciclón Ike pasó y me derrumbó la casita; me visitaron y me apuntaron para ayuda y todavía la estamos esperando yo y mi nieto.  

Estoy enferma del interior y soy hipertensa, que ni medicamentos hay.  Somos asmáticos  de esprei  (spray) los dos.  La casita que  yo pude hacer con mucho sacrificio es de pedazos de zinc con paredes y piso de tierra.   

Yo trabajé en gastronomía limpiando pisos y me quitaron la chequera y en estos días quedé sin empleo y yo me pregunto  ¿es que como pobre no tengo derecho a mis derechos?  No tengo dinero para sobornar a los  que tienen que ver con esta situación que yo tengo.

En mi rancho las alacranes son los dueños debido a la paredes que tengo.  Por favor ayudenme por una vez, de tantas que me han engañado.

Esperando su respuesta,  Mirian Rosales Gonzales

miércoles, 15 de febrero de 2017

La mentira es la primera ley de los Gobernantes de la República de Cuba

Creo que no hay un mandatario en el mundo que tenga un average mayor de mentiras que Fidel Castro. En el año 1959 prometió que Cuba sería siempre una democracia y que nadie pensara que iba a implantarse el comunismo.



Cuando viajó por primera vez a los EE.UU dio una conferencia en la que repitió públicamente que el repudiaba el comunismo y que en Cuba no se prohibiría la libertad de expresión ni la libertad de prensa. Luego lo que hizo fue implantar un régimen totalitario atando de pies y manos al pueblo, obligándolo a obedecer lo que él determinara. 

Nunca restituyó, como lo había prometido, la Constitución del 1940, porque esta constitución garantizaba el pluripartidismo y él no quería tener oponentes para de esta manera perpetuarse en el poder. Por esto el Partido Comunista se convirtió en su instrumento de dominación política.
Convirtió a Cuba en una nación paupérrima. El salario promedio de un obrero es el equivalente a 10 dólares mensuales, muy por debajo del nivel que el pueblo se merece, la miseria pulula por doquier.
Si José Martí quiso que la primera ley de la republica fuese el respeto a la dignidad plena del hombre, bajo el castrismo la primera ley del gobierno ha sido la diaria repetición de la mentira por los medios de comunicación que son monopolio del Estado.

Se repite que la educación y la atención médica son gratuitas para el pueblo, pero esta es una mentira porque el pueblo es el que paga con sus salario de esclavo y los impuestos, lo que el Estado hace. En Cuba, como en ningún país el Estado regala nada, el gobierno es un administrador de los bienes del pueblo y en Cuba los únicos que viven y se benefician son los dirigentes.

Por todo ello, los activistas pro derechos humanos trabajamos integrados a la comunidad por la democratizacion y el empoderamiento de nuestra sociedad, por una Nacion de Hombres y Mujeres verdaderamente Libres y Democraticos.



               










No tengo techo alguno donde guarecerme ni lugar fijo donde pasar la noche

 

 10 de febrero de 2017


A: La Oficina de Atención a la Población del Poder Popular Provincial de Pinar del Río.

De: Efraín Martinez Acosta, carnet de Identidad: 56041382237, dirección Particular: Calle los Pinos, Edf: 82 Apto A6, Rpto Hermanos Cruz, municipio de Pinar del Río, provincia de Pinar del Río.
 
 

Con el derecho que me confiere la CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE CUBA en su CAPÍTULO VII (DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS FUNDAMENTALES), Artículo 63:

 “Todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes y en plazo adecuado, conforme a la ley”. 
 
 
 
Me dirijo a ustedes apoyados en Roberto Blanco Gil para denunciar la situación real en que me encuentro. Tengo 61 años de edad y de los cuales llevo 9 deambulando en las calles de la ciudad vuelta bajera, ya que después de la muerte de mi hermano mayor mi sobrino me echó a la calle.  

Tengo problemas de trastornos mentales e insuficiencia cardiaca y no tengo donde, ni a nadie a quien recurrir. Me alimento de lo poco que me regalan algunas personas, y en la mayoría de las veces de lo que encuentro en los latones de basura. No tengo techo alguno donde guarecerme ni lugar fijo donde pasar la noche, mayormente lo hago en los lugares públicos, como terminales, funerarias, parques, etc… No recibo ayuda alguna por parte del Estado y me encuentro abandonado a mi suerte. 

Por tal razón amparado en el Capítulo VII (DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS FUNDAMENTALES), art: 48 y cito:

 “El Estado protege, mediante la asistencia social, a los ancianos sin recursos ni amparo y a cualquier personal no apta para trabajar que carezca de familiares en condiciones de prestarle ayuda”. Exijo que se me dé respuesta y una solución a mi problema, ya que se están violando constantemente los derechos constitucionales y humanos en nuestro país.

Sin más, respetuosamente,  Efraín Martinez Acosta.


 

Otro triunfo de la Defensoría y del pueblo cubano

 


Después de los reclamos de los defensores del pueblo del CID, se inició la ampliación de un aula en la escuela primaria “Niceto Pérez” en la localidad de El Gacho del municipio San Juan y Martínez, Pinar del Río.

La problemática consistía en que la escuela era muy pequeña y los niños de diferentes niveles tenían que estar en una misma aula. Ante esta situación el Ministerio de Educación y la dirección del gobierno municipal alegaban no tener recursos. Otros de los problemas que atentaban contra la vida social de la comunidad era la falta de médico en el consultorio de la familia.

A raíz de quejas constantes de la Defensoría del Pueblo y denuncias hechas por diferentes medios alternativos de información, la dirección de la cooperativa “Rigoberto Fuentes” decidió efectuar la obra con sus propios medios y se inició la ampliación de la escuela como puede verse en la foto.

Al problema de la falta de medico también se le dio solución gracias a la presión. Los pobladores del lugar agradecen el trabajo que vienen realizando los miembros del CID, a través de este proyecto que tiene como objetivo que los cubanos aprendan a ejercer sus derechos como ciudadanos y a identificarse con los problemas reales que afectan a cada comunidad.

El piso es de tierra y a mi hija esta situación la perjudica muchísimo por su estado de salud.

 17 de enero de 2017


A: Oficina de Atención a la Población del Poder Popular provincial en Pinar del Río.

De: Faustino Laza Ajete, dirección Carretera a Dima, La Oliva, municipio Mantua, Pinar del Río.

Asunto: exigir la aprobación de un subsidio para la reparación de mi vivienda.

 

Por este medio me dirijo a ustedes para plantearle mi situación en busca de una ayuda por parte del gobierno. Resulta que vivo con mi esposa Mairelis Martínez Blanco y mi hija de dos años de edad, la cual presenta varias enfermedades como asma bronquial aguda y un soplo en el corazón.

Somos una familia humilde de bajo recursos y de procedencia campesina, lo que ganamos con nuestro trabajo a penas nos alcanza para comer, esto no es un secreto para nadie y es uno de los grandes problemas que tienen las familias cubanas.

Como es lógico por nuestros esfuerzos jamás tendremos una casa confortable para vivir. Pero esto no es lo más que me preocupa, ya que estamos acostumbrados a pasar trabajo desde que nacimos. El problema consiste enque en el bohío que vivimos el piso es de tierra y a mi hija esta situación la perjudica muchísimo por su estado de salud.

Desde que nació mi hija nuestra situación ha empeorado, ya que son muchas las veces que tenemos que salir hasta el policlínico para atender de inmediato la falta de aire que provocan los intensos ataques de asma de la menor.

Usted sabe que para un asmático el piso de tierra es mortal y la niña tiene que estar todo el tiempo cargada o encerrada en un corral de madera y aun así la humedad del piso y el polvo le siguen haciendo daño.

Hemos recurrido a todos los lugares y a todas las personas competentes en este municipio para que por un subsidio nos den unos sacos de cemento para, aunque sea echarle el piso a nuestro bohío y todo ha sido en vano. La respuesta que nos dan es que existen muchos casos y el municipio no tiene recursos para todos y que tenemos que seguir esperando.

Por esta razón me dirijo a ustedes para ver si por esta vía nuestro caso tiene solución.

Sin más respetuosamente y a la espera de una respuesta: Faustino Laza Ajete.
Protesta de Taxistas (boteros) se hace sentir en La Habana

Tras la huelga de brazos caídos emprendida como protesta por los transportistas privados, las personas se abarrotaban en las aceras sin poder trasladarse a sus puntos habituales en la capital.

Tras la imposición por parte de las autoridades de los precios y tramos por los que deberán regirse a partir de ahora los transportistas privados en la capital cubana, los llamados "boteros" iniciaron como protesta una huelga de brazos caídos.

La situación se ha traducido en una agudización de la problemática del transporte en la capital de la isla, pues los boteros son en verdad los que han permitido durante muchos años a la población moverse con relativa eficiencia por La Habana.

Eduardo Amaro, botero capitalino, dijo  que el modo que están utilizando sus colegas para llevar a cabo la huelga de brazos caídos y evitar las represalias es reportase como enfermos, decir que van a tomar vacaciones o que van a llevar el auto a hacerle mantenimiento.

Las autoridades han hecho una peligrosa movida al regular los precios por tramos, pues como consecuencia este fin de semana cundió el caos para quienes intentaban desplazarse dentro de La Habana.

A consecuencia de la sutil huelga de brazos caídos emprendida como protesta por parte de los cuentapropistas del transporte, las personas se abarrotaban en las aceras sin poder transportarse a sus puntos habituales dentro de la capital.

Carentes de un sindicato y de organismos de la sociedad civil que apoyen sus demandas, los boteros intentan forzar el fin de la medida de los precios topados a base de congestionar la transportación urbana.

Los taxistas particulares, que según los mismos medios oficiales son los únicos con los que se puede contar para trasladarse medianamente rápido en La Habana, recibieron la pasada semana la noticia de que el pago por sus servicios, que en la práctica se venía rigiendo por la oferta y la demanda, sería estricta y estatalmente regulado por una lista específica de rutas, tramos y precios impuestos por el órgano de Gobierno de la provincia.

El régimen comunista cubano anunció a principios de febrero el estudio de nuevas medidas para controlar a los transportistas privados en la capital, varios meses después de que las autoridades impusieran límites al precio del pasaje.

En un reporte publicado por el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, la Dirección General de Transporte de La Habana criticó que los "boteros" comenzaron a buscar alternativas para mantenerse en el negocio después de que el Consejo de Administración Provincial de La Habana (CAP) impusiera, a mediados de julio de 2016, límites al precio de estos.

Un día sin taxis privados en La Habana

La noticia de que el gobierno provincial de La Habana "topó" los precios de unas 30 rutas y tramos frecuentados por los "boteros" resultó el viernes en un infierno para quienes intentaban desplazarse dentro de la ciudad.

Sin carteles, pliego de demandas ni manifestaciones de protesta, así responden los taxistas privados de La Habana a los precios topados recién impuestos. Las autoridades han hecho una jugada audaz al regular los importes por tramos de estos trabajadores por cuenta propia, y el resultado ha sido un viernes de infierno para quienes intentaban desplazarse dentro de la ciudad.

Al borde de la acera, y sacudiendo desesperadamente los brazos, se veía durante la mañana a centenares de personas repartidas a lo largo de las rutas de almendrones. Pero los conductores rara vez paraban bajo el argumento de que solo hacen "viajes directos" entre la piquera inicial y el destino. Esta es la manera de evitar fragmentar los pagos y bajar el valor de los pasajes, tal y como ha sido regulado.

Carentes de un sindicato que represente sus demandas, los boteros intentan forzar el fin de la medida a base de congestionar la transportación urbana.

Por su parte, el Gobierno sabe que una buena parte de los residentes en la urbe necesita de estos taxis colectivos para llegar a su centro de trabajo o de estudios. Sin ellos, el país se paralizaría.

En las calles se desarrolla desde ayer un pulso silencioso donde, de momento, la peor parte se la están llevando los pasajeros.

Gobierno cumple amenaza e impone precios a “boteros” de La Habana

Las autoridades publicaron una lista de precios para rutas y tramos, una medida que alegan busca "la felicidad de la población", y evitar la "especulación". Boteros opinan diferente.

Los “boteros”, taxistas particulares que según los propios medios oficiales “son los únicos con los que se puede contar para trasladarse medianamente rápido en La Habana”, despertaron este jueves con un balde de agua fría: el pago por sus servicios, que en la práctica se venía rigiendo por la oferta y la demanda, amaneció regulado por una lista específica de rutas, tramos y precios impuestos por el órgano de gobierno de la provincia.

Según la nota en los medios estatales la medida adoptada “para felicidad de la población” por el Consejo de Administración Provincial (CAP) reduce por decreto a la mitad los precios que se venían cobrando, ya que los boteros “desde hace varios meses cortan los recorridos para que los pasajeros paguen más”.

“Por ejemplo, si usted sube a un taxi en el parque del Curita y se baja en el Coppelia debe pagar solo cinco pesos en moneda nacional y no 10 como normalmente se cobraba. Si hace la misma operación desde la esquina de 41 y 42 en Playa hasta el Hospital Militar también deberá pagar cinco pesos. Si realiza el viaje completo desde el Curita hasta el Militar el precio es de 10. En las restantes rutas ocurre de manera similar”, explica.

En el 2009, el gobierno cubano entregó licencias a los transportistas privados de La Habana.

El incumplimiento de las nuevas tarifas sería castigado con “la cancelación de la Licencia de Operación del Transporte”, o (…) el procesamiento como corresponda, que puede incluir el decomiso del medio de transporte”.

La confección del listado, que complementa una disposición general tomada por el CAP en julio de 2016 para topar los crecientes precios de las carreras, “tuvo en cuenta las posibles salidas y recorridos que son utilizados por los Trabajadores por Cuenta Propia con Licencia de Operación del Transporte”.

La medida anunciada buscaría “evitar la especulación con los precios, al menos en las rutas señaladas”.

La puesta en vigencia de la restricción sigue a una campaña en los medios oficiales que cuestionaba como “un mal necesario” la propia existencia de estos taxistas privados, por lo general dueños o conductores de viejos autos americanos de los años 50 (“almendrones” en el argot criollo).

Sin embargo, la propia prensa oficial admitía que los boteros son indispensables y no tienen competencia, pues “el transporte público es demasiado insuficiente como para lograr que disminuya la demanda de los almendrones”.

La mentira es la primera ley de la República en Cuba


Creo que no hay un mandatario en el mundo que tenga un average mayor de mentiras que Fidel Castro. En el año 1959 prometió que Cuba sería siempre una democracia y que nadie pensara que iba a implantarse el comunismo.

Cuando viajó por primera vez a los EE.UU dio una conferencia en la que repitió públicamente que el repudiaba el comunismo y que en Cuba no se prohibiría la libertad de expresión ni la libertad de prensa. Luego lo que hizo fue implantar un régimen totalitario atando de pies y manos al pueblo, obligándolo a obedecer lo que él determinara.

Nunca restituyó, como lo había prometido, la Constitución del 1940, porque esta constitución garantizaba el pluripartidismo y él no quería tener oponentes para de esta manera perpetuarse en el poder. Por esto el Partido Comunista se convirtió en su instrumento de dominación política.

Convirtió a Cuba en una nación paupérrima. El salario promedio de un obrero es el equivalente a 10 dólares mensuales, muy por debajo del nivel que el pueblo se merece, la miseria pulula por doquier.

Si José Martí quiso que la primera ley de la republica fuese el respeto a la dignidad plena del hombre, bajo el castrismo la primera ley del gobierno ha sido la diaria repetición de la mentira por los medios de comunicación que son monopolio del Estado.

Se repite que la educación y la atención médica son gratuitas para el pueblo, pero esta es una mentira porque el pueblo es el que paga con sus salario de esclavo y los impuestos, lo que el Estado hace. En Cuba, como en ningún país el Estado regala nada, el gobierno es un administrador de los bienes del pueblo y en Cuba los únicos que viven y se benefician son los dirigentes.


lunes, 13 de febrero de 2017

¿Somos cobardes los cubanos que vivimos en Cuba?



El Pastor José Miguel Ramírez Pérez es el Presidente del movimiento cristiano Pastores por la Verdad, fundado en el 1999 . Es miembro de Cuba Independiente Democrática (el CID) desde 2013 y lucha en la oposición desde el año 1994. 

Accedio a darnos su opinion sobre lo que aignifica ser hoy miembro activo de la sociedad civil cubana.




Cuando los hombres y mujeres de este país decidimos romper vínculos con el gobierno castrista y luchar por el respeto a los derechos humanos de la población, estábamos conscientes de la furia que el régimen desataría contra nosotros. Sin embargo, las consecuencias de la rebeldía son más complejas y maquiavélicas de los que imaginábamos.


Uno sabía que el arma típica de las dictaduras totalitarias era la represión de sus cuerpos policiales, sus grupos violentos, su servicio de vigilancia y su ejército de informantes. Todo esto acompañado de una masiva propaganda descalificadora que siembra odios y estimula en sus fanáticos la violencia contra el que se resiste.


Pero el abuso va más allá que la persecución al opositor. Ni nosotros, ni nuestros cónyuges, tenemos acceso a empleos. Somos una clase marginada a la que hay que aplastar, hacerle la vida imposible y si es necesario desaparecerla.


Quienes decidimos formar parte de la oposición no siempre entendemos que la familia tendrá que pagar el mayor precio porque ellos se convierten en el principal objetivo del régimen. La dictadura hace todo lo necesario para dañar emocionalmente a nuestros seres más queridos y más cercanos para que se vuelvan contra ti.


Cuando la represión y la persecución te acorrala y tu familia tiene que pasar hambre y necesidades porque no consigues trabajo, te cierran por donde quieras resolver y no hay nadie en el exterior que te de un aliento moral o te tienda una mano, tarde o temprano llegas a la encrucijada de tener que escoger entre tus ideales o tu familia.


Cuando escogemos seguir enfrentándonos y la familia decide apoyarte en lugar de abandonarte, te has lanzado por el camino en que solo puedes sostenerte tu decisión personal de no claudicar.


Es necesario que los exiliados sepan que en Cuba hay hombres y mujeres decentes y valientes, decididos a quedarse aquí y a seguir predicándole al pueblo con el ejemplo y la palabra para que superen el temor y enfrenten al régimen como puedan. Esa lucha la vamos ganando, cada vez son mas cubanos los que hablan y reclaman.


No habrá un aliento mágico que convierta a los cubanos en un pueblo con fe en su destino que lo inspire a superar su temor. Eso será el resultado de nuestro ejemplo y nuestro trabajo diario que solo es posible llevar hacia delante con el apoyo del exilio cubano y la gracia de Dios.


La lucha es ahora y nuestra, esperar a que otro país nos resuelva nuestro problema es darle la espalda a la patria y a su pueblo. Es declararse vencido. Necesitamos el respaldo de nuestro compatriotas en el exilio y el pueblo necesita su aliento. No digan mas que los cubanos son unos cobardes, no ayuden a la dictadura a desmoralizarlos. No se alienta a nadie diciendole que no puede, al contrario, hay que insisitirle que si pueden y predicarles con el ejemplo y esto es valido tanto los cubanos en el exterior como para los que vivimos adentro.


 UNA MIRADA A LA VIDA COTIDIANA DE LA MUJER CUBANA
Tal vez resulte algo extensa, pero este escrito es el resultado de una entrevista a una trabajadora del Hospital Paquiatrico de La Habana, mas conocido por Mazorra, es una lectura interesante aunque algo grotesca, pero es la realidad que ahi se vive narrada por alguien que esta inmersa en ella cotidianamente.
aun no logro fotos de los pabellones, estoy trabajando en ello, la fuente teme por su integtidad, es comprensible
Katiuska escucha ensimismada el sonido de las olas a la vez que le hace compañía el sonido incomodo de su estómago, tiene hambre y recuerda a su madre, Vilma Eva, gritándole unos 5 años atrás que entraran y se alejaran del balcón que se podía desplomar en cualquier momento,
-¡pobre mama!- y la frase se le escapo como un lamento más allá de lo que se podría esperar por su juvenil edad.
Ahora vivimos en un albergue, el balcón finalmente término por caerse si, llevándose consigo medio apartamento, en un albergue espantando cucarachas para poder dormir, en nuestro pequeño cubículo en una colchoneta mal oliente sobre el piso de cemento, lo bueno es que ya no nos caeremos del balcón, una preocupación menos para mi madre y mi abuela.
Ahora los pensamientos de Katiuska reposan en su mamá, y recuerda como no quiso levantarse hoy, porque no soporta ver cada mañana nuestras caras de infelicidad y desgano, aun así, es quien nos alienta y pide que marquemos la diferencia. Mama no entiende cómo siendo tan jóvenes tenemos tanto cansancio de la vida y entonces se queda ahí recostada y ausente, sufriendo, pero muy en silencio, porque no quiere que nos demos cuenta que no puede más con sus pies, que ya a los cuarenta y tantos años pasa horas de pie en esas guardias, en ese hospital endemoniado, para podernos dar todos los días almenos cinco o diez pesos “para que merendemos algo”.
Vilma Eva es otra que no para de pensar, recordando cómo los años pasaban mientras ella planchaba uniformes escolares, pañoletas azules y luego rojas y como miraba el cielo encapotado de la Habana y rezaba para que ese balcón no se les fuera a caer. Aún no sabe bien como término siendo custodio en el Hospital Psiquiátrico de La Habana , siempre con su java y el pote plástico con algo de comida y un termo de un líquido caliente y terroso que algunos llaman café de bodega, sentada en su garita que apenas la resguarda del sol y las lluvias del verano, un teléfono metido dentro de una caja de madera con candado que solo permite recibir llamadas o hacerlas con el permiso del Administrador, pasando las horas sobre esa silla de hierro que maltrata sus carnes y una fiel y vieja perra echada a sus pies, ¡una perra vida también!
Vilma Eva recuerda la década de los 90, los años del llamado ´´periodo especial´´,
-¿por Dios quien habrá sido el cínico caprichoso que le nombro así?-
Y le vienen a la mente y al alma cual lamento las privaciones y vergüenzas de esos días, como con cada periodo menstrual tenía que andar enrollándose retazos de tela, pedazos de cualquier trapo o ropa vieja, para luego hervirlas en una cazuela de agua con sal en la misma cocina de queroseno en que se ablandaban los chicharros y las coles, los´´bistec´´ de cascos de toronja y las croquetas de averigua, pues con la caída del muro de Berlín se vino abajo el sueño cubano de la abundancia comunista y ni almohadillas sanitarias o jabón se podían conseguir. -¡qué vergüenza, tanto sacrificio para que una recua de vejetes caprichosos terminaran convirtiendo al país en un potrero!-
Vilma Eva piensa en el futuro de sus hijas mientras se frota el vientre, y mira a la vieja perra echada a sus pies y llora, llora amargamente por sus lindas gemelas y ese mísero salario con el que no las logra calzar ni vestir adecuadamente, que alcanza a duras penas para darles de comer, mucho menos proveerles de una vivienda digna, y se frota muy fuerte el vientre para sentirse viva y recordar que aún debe de ser fuerte para poder encaminar a sus hijas.
El sonido del minutero marcando la marcha del tiempo de su viejo reloj despertador soviético le trae de vuelta a la realidad, esta pieza casi de museo es lo único tangible que le queda de su esposo, que deserto de la Alemania Oriental cuando estaba terminando su maestría, en un descuido de la seguridad durante las vacaciones de invierno pidió asilo político en la embajada Checoslovaca en la “hermana” R.D.A.
Hoy ya estaba a punto de terminar su turno de guardia y debía correr a la farmacia, hoy era día de entrada de medicamentos y bastarían unas pocas horas para que se terminaran como por arte de magia. Su madre María Libertad tiene una asignación mensual por tarjeta, de pastillas para la desesperación, digo para la hipertensión.
Si, Vilma Eva piensa, hilvana las memorias de los azares de su existencia mientras da algo de cariño a esa compañera fiel de noches de desvelo y días de tedio, si, es lo más que hace en su guardia, mientras acaricia a esa vieja perra de pelaje áspero y aspecto jíbaro piensa, mientras sigue soportando la desolación de esa vida de perros que lleva lo mejor que puede.
Entonces recuerda aquella ocurrencia de su hija Katiuska, en sus primeros años como albergados, una mañana cualquiera de agosto en la que no habían salido a la calle pues afuera batía un temporal:
-mamá, hoy quisiera levantarme y prepararles un desayuno especial, pero no me refiero a un vaso de yogur de soja y un pan duro, sino a uno de esos suntuosos desayunos que he visto por la tele en los que hay de todo, de esos en los que puedes elegir si tomar jugo, leche o batido. Uno que tenga tostadas y mantequilla, jamón, huevos revueltos y sobre todo variedad de frutas para la abuela y su presión arterial. Colocaría una flor al lado de cada plato para que nos alegre el día con su color y su aroma. En lugar de vasos plásticos pondría copas y el mantel sería blanco, pero blanco de verdad sin ninguna mancha y sin hormigas pegadas del día anterior. Para ambientar pretendo poner una de esas canciones que, como dice mi amiga Odalis, te hacen pensar y encontrar por qué que tanto necesitas. Con ese desayuno estoy convencida de que todos tendríamos el mejor día posible.
-¿Dios mío, desde cuando no puedo proveer a mis niñas de un desayuno decente?- mascullo entre dientes Vilma Eva.
Una vez más consulta su viejo reloj despertador, esta apurada pues debe ir luego de terminar su turno de la noche hacia su otro trabajo, no nota que apenas hace reparo en su propia existencia, se ha convertido en una maquinaria de producción continua.
Así en una caminata presurosa de pocos minutos recorre el espacio que separa su posta de guardia del inmenso local del tarjetero del hospital, marca su salida como Agente de seguridad y protección, para luego marcar su entrada como Auxiliar de limpieza en los grandes pabellones del propio hospital. Algunos doctores hacen mofa de ella llamándole la mujer de las dos A.
Hoy le ha tocado hacer la limpieza en el pabellón de máxima seguridad, al entrar por la enfermería da los buenos días y como siempre no recibe respuesta alguna, al parecer para el cuerpo de enfermeras una simple limpia pisos no merece atención alguna, mucho menos que se inmuten mientras ven en el televisor su programa favorito, entre risas, comentarios y el aroma de perfumes baratos no hay cabida para su persona, en medio del pabellón otra chica, de esas enfermeras nuevas, vapulea a un paciente que alelado se asomaba tratando de percibir las imágenes en la TV, lo empuja clavando en su ya maltratada piel las finas uñas de acrílico, ultimo capricho de la moda isleña, sin contemplaciones ante los gritos del adolorido paciente.
Mientras, se dirige al cuarto de servicios, alli se mezclan el aroma del perfume barato que sale de la enfermería con un hedor repugnante a orina, a sudores y humedades. Vilma Eva va colocándose su atuendo, sus guantes de látex casi vencidos de tanto uso, las viejas chancletas para no maltratar más sus zapatos de la guardia mientras mira al cielo como rezando pidiendo fuerzas para seguir adelante, piensa en sus niñas y en lo que representa para ellas esta segunda entrada de dinero, pero sobre todo desea tener fuerzas ante tanta miseria humana, ante tanta insensibilidad por parte del personal médico, por parte de estos que, del lado de acá, se suponen sean los que están cuerdos.
Ahora recuerda que se le está agotando la ridícula cuota de detergente que le entregan semanalmente, jamás le han entregado un par de botas impermeables o unos buenos guantes de hule, ni siquiera una escoba nueva, la Administración del hospital alega que estos recursos están en falta en todo en Ministerio de Salud Pública, mientras ella misma ha visto a Braulio el Administrador, cargando en las ambulancias del hospital las cajas de detergente y de colchas de trapear el piso, a ella si no hay quien le haga ese cuento, ella misma ha estado en la posta trasera por donde sale todo ese contrabando, la leche en polvo, las sabanas y hasta los colchones de espuma de goma nuevos que supuestamente se destinan a los pacientes psiquiátricos, ¿a dónde se van ir a quejar estos pobres infelices, quien les iba a creer, si al final están todos locos?
Termina de limpiar el área administrativa y ahora se dispone a entrar a los salones y a las celdas donde se hallan los enfermos que necesitan reclusión.
-me imaginaba estas celdas de máxima seguridad algo más, seguras digamos, de paredes acolchadas y todo eso que uno ve en las películas, que lejos está todo eso de la dura realidad, acá en Mazorra estos cubículos no son más que celdas con piso y paredes de cemento, camas de hierro que penden de cadenas empotradas a la pared, y eso sí, gruesos barrotes de acero que apenas dejan pasar la luz del día, esto se asemeja más a una mazmorra medieval que al tan cacareado “Moderno Hospital Referencia de la Psiquiatría Cubana”-
Por suerte este mes han sido pocos los pacientes recluidos aquí, pero aun así las celdas ocupadas constituyen todo un reto hasta para los caracteres más fuertes. Los pisos siempre cubiertos de heces fecales, orina y hasta vómito, también lo están en ocasiones las paredes y los barrotes
-¡hasta en el techo he visto heces, y no me preguntes como ha conseguido la mierda para llegar hasta allá arriba, pregúntame mejor como he hecho yo para limpiarla! -
Vilma Eva supone que esto constituya algo así como un mecanismo de defensa, una herramienta para protestar ante tanta indiferencia y maltrato, no tanto físico, como si emocional, pues aunque estas personas estén enfermas de su mente y hayan perdido la capacidad de raciocinio, siguen siendo seres humanos que sienten y padecen, que necesitan sentir al menos un poco de calor humano.
Lo peor de todo esto es que esta penosa situación es que no está restringida solo a las celdas, lo mismo ocurre con los pacientes del pabellón principal de la sala, donde una reja les separa de los baños. Vilma Eva lo sabe muy bien, se ha encontrado aislada muchas veces del otro lado de esa reja cuando entra a limpiar y como no hay personal suficiente para controlarlos fuera del pabellón, tiene que realizar su trabajo con los pacientes adentro.
-¡la perspectiva de este lado es escalofriante, sentirse ignorado y tener que realizar sus necesidades fisiológicas a la vista de otros, es a mi parecer, una de las peores humillaciones que puede sufrir un ser humano!-
Recuerda incluso como una vez, un paciente que llevaba horas lamentándose de sed, a pesar de que la entrada se encuentra justo en frente de la enfermería, al verla entrar con la frazada y el cubo de limpiar le pidió que al menos lo dejara coger un poquito de agua del propio cubo,
-señora no importaba sea el cubo de limpiar, de todas formas yo ya estoy jodido-
sucede pues, que las enfermeras no le permitían acceder al comedor hasta la hora del almuerzo. Por fortuna ella salió de aquel mal rato gracias a su previsora costumbre de llevar con ella siempre un pequeño pomo con agua, se lo regalo al enfermo, que en inesperado gesto de agradecimiento puso entre sus manos una caja de fósforo y en su interior unos pétalos de alguna flor silvestre. Vilma Eva piensa que es por eso que se defecan y por lo que siempre tienen sed. Aquel gesto la conmovió profundamente, más si se trata de un ser que, supuestamente, es peligroso y que esta fuera de sus cabales, alguien que perdió hasta su nombre hasta convertirse para el resto de la sociedad en un pobre loco.
-y así sucede todos los días, independientemente del turno que este de guardia, los infelices son totalmente ignorados, ese candado en la reja representa más que un simple encierro para el cuerpo, lo es también para el alma-

-Dígame usted donde están entonces los verdaderos cuerdos, ¿son acaso esos, los que les ignoran y humillan?, he visto acá cosas horribles, algunas tan vergonzosas que se las reservo para mi, la manera en que los ancianos o la mujer paciente es humillada, hasta trato de no recordarlas mas-
Es la hora del almuerzo y camina por el parque bajo la sombra de esos frondosos árboles que se hallan por toda la institución. Se sienta en el banco más alejado de la circulación, saca de la java de nailon un pequeño pote plástico, lo destapa dejando ver dos huevos cocidos aderezados con ajo y aceite, sobre un promontorio de arroz blanco destacaban además los tallos verdosos de unas habichuelas. Aun se pregunta cómo ha hecho para estirar los víveres y llegar hasta fin de mes, distribuyendo entre la casa y sus comidas en el hospital. Se dispone a degustar su almuerzo cuando hasta sus oídos llega el lamento de una suplica
-me da un pedazo, solo un pedazo señorita, ande, deme un pedazo que no alcance al almuerzo en la sala y con este frio tengo un hambre-
El enfermo mantiene sus huesudas manos extendidas, el pijama, aunque limpio, se encuentra muy desgastado por el uso y esto aumenta la sensación de desamparo que aborda a Vilma Eva, un nudo se le hace en su garganta, ¡ella conoce muy bien la mordida terrible del hambre!
Brotan sus lágrimas mientras coloca en las manos del paciente el pote con su almuerzo con el amor y la ternura que la distinguen, este al tibio contacto con el recipiente le agradece con la mirada mientras con sus propias manos y prescindiendo de la cuchara lleva a la boca aquel manjar, este vuelve a sonreír con los labios marchitos de fumar cabos de cigarro recogidos del suelo, de este mismo parque ahora testigo de un bálsamo para su alma, la embarga una extraña satisfacción al aliviar la desesperación de aquel pobre infeliz, aun así duda que algún día pueda olvidar este episodio que pone de manifiesto cuanto de miseria y desesperación existe entre estos pacientes que cual almas en pena recorren los fríos y vetustos pasillos de este Hospital a las afueras de La Habana.
Reflexiona y se pregunta cómo nuestra sociedad se ha transformado tanto, como ha llegado a convertirse en una masa informe, carente ya de respeto y buenas voluntades hacia el prójimo y en muchas ocasiones, de la capacidad de dilucidar la verdad de las cosas ocultas tras esa inmensa pared humana, la hipocresía y la insensibilidad, en esta, nuestra Habana Desnuda.

De regreso al hogar!
En medio de la habitación danza hambrienta la débil llama de una vela dejando entre ver las siluetas de los pocos muebles que les quedaron tras el derrumbe. La anciana duerme desde hace horas, Vilma Eva desvelada les aguardaba angustiada, la calle esta mala y es dura con los incautos que no conocen las reglas del juego, aunque ella no conoce la verdadera profesión de sus niñas, sospecha que no andan en muy buenos pasos, cuando tienes un trabajo de verdad, no regresas cada noche con un regalo distinto, un salario no alcanza para alimentarse, menos para saciar caprichos de adolescente.
Las escucha regresar al albergue, sus tacones altos van rompiendo el silencio de la madrugada, recorren el largo tramo que separa el pórtico de la entrada hasta su apartamento, transitar el mugriento pasillo a esas horas de la noche implica salpicarse las piernas de orine y algo más, no comprende cómo las autoridades se empeñan en llamarle apartamentos en usufructo gratuito cuando en realidad aquello se asemeja más a un muladar ingles de finales de siglo 19 que a una construcción para la asistencia social producto de las políticas revolucionarias del siglo 21 cubano.
Se deslizan los vestidos cortos y ceñidos, muy cortos como la esperanza que impregna las paredes enmohecidas de este hogar formado a fuerza de necesidades y quebrantos compartidos, en la cartera llevan un regalo pagado con el sudor de sus favores allá por el legendario muro del malecón. Se bañan por turnos con el agua provisoria mente almacenada por la abuela en varias cubetas, no hay ducha, pero aunque esta existiese seria en vano, el agua, cuando la ponen, no llega con la suficiente presión, ha de ser recogida a la entrada del albergue en el único grifo que está lo suficientemente bajo como para utilizarlo.
La abuela, esa anciana venerable que reposa en un camastro al fondo de la única pieza que conforma el apartamento, dormita chancleta en mano por si aparece alguna cucaracha oteando la madrugada, ellas no lo saben, pero ahora sueña con su amado esposo, con sus ojos y gestos reclamándole aquella tarde de dolorosa despedida, sueña y se despierta en medio de la noche con un sudor frio que le cubre el arrugado rostro, se levanta asustada como le ha venido sucediendo cada noche desde aquella fatídica tarde del derrumbe en que despertó toda enyesada en el hospital.
Vilma Eva recorre los largos cabellos de sus gemelas con la punta de los dedos, en su corazón de madre crece la angustia de verlas crecer en una tierra donde el futuro se fue nadando luego de brincar el muro, no sabe a ciencia cierta que hacen en las noches, pero el imaginarlo es mucho peor que la mayor de las certezas. Mientras, su mirada choca de lleno con la fotografía de su padre y a la luz de la vela se le antoja cabronamente irónica, su rostro de barba poblada y uniforme verde olivo, fusil en mano presto a defender las conquistas de la revolución socialista, es curioso, pero ese momento congelado en el tiempo oculta la realidad que siguió a aquellos días de ciega militancia, para acabar en un oscuro foso del Castillo del Príncipe, por intentar sacar a unos amigos del país condenados a fusilamiento por el simple hecho de pensar diferente.
Luego del encarcelamiento del comandante Huber Matos por la falsa acusación de traición y el burdo montaje de desaparición de Camilo Cienfuegos, la decepción fue ganando lugar en su corazón, de la noche a la mañana comprendió el rumbo que tomaba el naciente Gobierno Revolucionario, el engaño con que se secuestraba a toda una Nación, la maldad con que se destruían las tradiciones y la espiritualidad de un pueblo, la dolorosa separación de las familias.
El arriesgado plan para rescatar a sus hermanos de lucha incorporaba la disparatada idea de asaltar el castillo-prisión de El Príncipe, en pleno Vedado Habanero, pero una sucia delación los llevo irremediablemente al fracaso. Tras tres años de encierro, fueron traslados a una prisión de las provincias orientales, práctica generalizada para con los presos políticos, enviarlos a prisiones inaccesibles en la intrincada geografía oriental para alejarlos de su familia y hacerles más difícil las visitas, más terrible la tortura por hacer frente al régimen, castigando de esta manera no solo al recluso, sino también al familiar más allegado.
Con lo que no contaba el régimen era que en un descuido de los guardias ellos decidieran saltar del camión-jaula hacia el vacío, justamente en el instante en que cruzaban sobre uno de los puentes del rio Canimar, nunca imaginaron que la desesperación de estos hombres fuera tal que se atrevieran a arriesgar sus vidas con tal de alcanzar la libertad. La audacia fue premiada con el éxito de la evasión y a los pocos días consiguieron llevarse una pequeña embarcación de pesca y remontar así el rio Canasi, atravesando el estrecho de la Florida. En tan solo 19 horas ponían pie en cayo Marquesa, para luego reorientar rumbo y desembarcar en Key West.
Estuvo casi 20 años tratando de comunicarse con su familiares, pero su madre nunca quiso acercamiento alguno, para ella, comunista consumada, la traición de Roberto iba más allá del lazo matrimonial, jamás le perdono que abandonara su traje verde olivo por las barras y las estrellas, cuan injusta fue, cuan equivocada estaba María Libertad, cuan tarde comprendió quien fue verdaderamente el que traiciono a todo un pueblo y embarco a media región en guerras intestinas.
Mientras piensa sus lágrimas caen al suelo conjuntamente con las alas de su corazón, que distintas hubieran sido las cosas si su padre se hubiera plegado al régimen siguiendo la corriente, como casi todo el mundo hizo, y ella hubiese podido estudiar en la universidad, si él no hubiese tenido que huir del país con esos buenos amigos en una lancha, o aun mejor, si su madre, que se mantuvo ridículamente firme a sus convicciones revolucionarias, lo hubiese dejado todo, como lo hizo la familia de su amiga y compañera de estudios Elisabeth, que logró vencer el miedo a la chusma de los mítines de repudio para irse junto al hombre de su vida en vez de quedarse vistiendo el traje de miliciana recitando las consignas de la Espín.
-Al menos hubiera tenido un padre- balbuceo entre lágrimas.

Repentinamente alguien rompe el silencio del amanecer con un grito de guerra:
-¡sacaron papas en la plaza de la esquina!
Allá va Vilma Eva, se levanta presurosa despejando las ultimas brumas de ensueño con la fría agua de la palangana esmaltada, esa donde le bañaba su madre cuando era pequeña y que por azares de la vida sobrevivió el derrumbe junto a la foto del padre sabrá Dios porque sortilegio, se lava la boca frotando el cepillo de dientes contra el jabón de baño, no queda pasta dental, este mes le quitaron la java de estímulo de su centro de trabajo por las repetidas ausencias al llevar a su madre al ortopédico en la lucha sin cuartel por la asignación de un sillón de ruedas que jamás llego, claro, la “culpa” es de los sospechosos habituales, Los yanquis, el bloqueo y las limitaciones que este impone al país.
Se queda extrañada observando la imagen que le devuelve el pequeño espejo, roto como sus recuerdos y aquella promesa de amor eterno, roto como ese camino luminoso que imagino cuando era chica y aun no alcanzaba a la altura de la mayoría de los espejos de la casa, cuando ni por asomo se le ocurrió que a los 44 años tendría que hacer guardias extras en unos almacenes para poder comprarle a su madre la bolsa de leche que necesita pues sufre de ulcera, los zapatos para la escuela de las gemelas y los tantos gustos que no ha podido darse, y agradece que al menos cuenten con la amistad de la buena Odalis y la ayuda de Olga, la abuela.
Es un día más para estas cuatro mujeres, cuatro trapecistas que luchan en la cuerda floja de la subsistencia cubana, a sabiendas de que no pueden caer, de que la función de circo ha de continuar.
Hoy acompaña nuevamente a su madre al hospital, teme que la empujen al abordar el bus, si es que este pasa, o que se desmalle por el calor insoportable que por estos días asola nuestra tierra, si, es cosa de valientes o de locos lo del autobús en Cuba, la línea que los separa no es siempre percibida, es interesante la fauna acompañante que podemos encontrar dentro de estos monstruos rodantes, y ese quítate tú para ponerme yo, le pone la tapa al pomo.
De regreso, la noticia! Para otra familia en diferente situación esto podría ser una bendición. Para ellas un problema mayúsculo. ¡Katiuska, la mayor de las gemelas, está embarazada!