El cubano siempre inventando para ganar el sustento diario o para lograr el cambio, aun a costo de su propia vida
martes, 6 de septiembre de 2016
Impuestos a trabajadores estatales levantan inquietudes en la población
El anuncio de que en octubre próximo empleados de empresas estatales
que ganen más del equivalente a 100 dólares mensuales deberán pagar por
primera vez impuestos
sobre ingresos personales genera inquietudes e incomprensiones en la
Isla, de acuerdo con un reporte publicado por Inter Press Service (IPS Cuba).
Aunque el tema ha sido abordado en medios de comunicación, buena
parte de cubanas y cubanos aseguran no saber con exactitud los
pormenores de la medida, que implica también una contribución especial a
la seguridad social en dependencia del monto percibido por el
trabajador o la trabajadora.
"Ahora que empezamos a ganar un poco más, viene esto de los impuestos
que uno ni entiende. Lo único que queda claro es que nos quitarán
dinero del salario", señaló molesto Eduardo Ortega, de un centro de
poligrafía.
"Hace falta que expliquen un poco más y que cada cual sepa lo que le
toca. Por lo que me han dicho, el tres por ciento no parece mucho", dijo
Nieves, recepcionista de una entidad productiva donde se aplica el pago
por resultados.
El jubilado Jesús Martín ve las cosas desde una óptica diferente.
"La gente se queja porque no sabe nada de impuestos y por muchos años
no han tenido que pagar nada, si acaso el impuesto sobre la circulación
de algún carro. Si vivieran en otro lado sabrían que con el fisco no se
juega, porque a la corta o a la larga, te atrapan", opinó.
La viceministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, explicó que las
nuevas regulaciones establecen que el personal de empresas estatales
que realizan pagos adicionales al salario básico por los resultados
obtenidos y por la distribución de utilidades deberá pagar tributos.
Asimismo, que el impuesto sobre los ingresos personales se fijará
cuando existan retribuciones mensuales a partir de los 2.500 pesos
cubanos (CUP), cifra equivalente a 100 dólares. Se aplicará un gravamen
de tres por ciento para quienes perciban hasta 5.000 pesos y de cinco
por ciento por encima de ese ingreso.
Además, incluyen que los cálculos se harán según los resultados
empresariales y remuneraciones generadas al cierre del mes de septiembre
y que la contribución especial a la seguridad social la realizarán
aquellas personas que reciban remuneraciones superiores a los 500 pesos,
con un importe de cinco por ciento.
De acuerdo con datos ofrecidos por las autoridades, este nuevo
tributo abarcaría 94 por ciento de las empresas estatales del país, que
se encargarán de descontar las cifras correspondientes a cada
trabajador, sin que estos tengan que ocuparse de los trámites.
Aunque las autoridades de Finanzas y Precios señalaron que estos
impuestos, establecidos por la nueva Ley del Sistema Tributario, están
dirigidos a "respaldar el desarrollo económico del país y los gastos
públicos", algunos cuestionamientos de la población están relacionados
con el destino del dinero.
En foros de sitios web donde se anunció la medida, internautas
manifestaron interés por "saber si el próximo presupuesto y rendición de
cuentas ante la Asamblea Nacional del Poder Popular será más detallado
en la explicación del destino de los impuestos".
Además de un deber cívico, indicaron autoridades, el pago de los
tributos constituye una de las fuentes para las partidas de sectores
como educación, salud, cultura y deportes, así como los subsidios para
personas de bajos ingresos que necesiten reparar sus viviendas.
En la Isla pagan impuestos los trabajadores privados, de cooperativas
agropecuarias y no agropecuarias, artistas, creadores, personal de
apoyo del sector cultural, diseñadores, empleados de empresas
extranjeras, propietarios de transporte terrestre y embarcaciones, y las
empresas y sociedades mercantiles obligadas al pago del impuesto sobre
utilidades.
La Ley 113 del Sistema Tributario, aprobada en 2012 y que entró en
vigor en 2013, estableció la aplicación gradual y flexible de los
tributos.
A inicios de 2016, quedaron exonerados del pago de impuestos sobre
ingresos personales y de uso de fuerza de trabajo los usufructuarios de
tierras, como un estímulo a la deprimida producción de alimentos.
Entonces, funcionarios informaron que el mayor por ciento de los
impuestos los pagan las empresas y entidades estatales, mientras quienes
trabajan de forma independiente, artistas y creadores del sector de la
cultura, su personal de apoyo y comunicadores sociales representan seis
por ciento del total de las contribuciones al fisco.
Pronto vamos a pagar taxes hasta por el oxígeno que respiramos ... como si los grilletes de 57 años no fueran suficientes
¿Cuánto de esos impuestos sirven para pagar los gastos de la élite, incluyendo la manutención de Fidel Castro y su entorno?
Cuba y la compra de petroleo a Rusia, un retorno a la semilla?
La gran crisis económica, social y política de Venezuela ya tiene sus
primeros efectos colaterales. El dictador Raúl Castro se ha visto en la
necesidad de pedir a Vladimir Putin un suministro estable de petróleo y sus derivados
para la Isla ante los incumplimientos de Venezuela, que desde la
llegada al poder de Chávez ha sido el principal suministrador para La
Habana de petróleo.
Desde hace algunos meses, las autoridades comunistas de La Habana
anunciaron que se iba a restringir la utilización de fuentes energéticas
por las dificultades para recibir el petróleo de Venezuela, un país
inmerso en graves problemas de producción tanto por su situación
económica como por los bajos precios del crudo, que han restado
rentabilidad a los yacimientos petrolíferos de ese país.
Varias conclusiones pueden extraerse de huida hacia delante de la
dictadura castrista, en su demanda de petróleo a Putin. La necesidad del
régimen a buscar nuevas fuentes de suministros en los mercados
internacionales, en condiciones favorables de precios y financiación
tiene una lectura inmediata: la economía castrista carece de solvencia y
reconocimiento en los mercados para acudir, en condiciones similares a
cualquier país, a comprar petróleo a nivel internacional.
A pesar de las condonaciones de deudas y el aplazamiento generoso de pagos de intereses del Club de París
y otros acreedores internacionales, Raúl Castro no tiene la
financiación regular necesaria y suficiente para poder comprar petróleo,
o cualquier tipo de productos o servicios, en condiciones competitivas a
nivel internacional similares a las de cualquier país. Aquí ya no vale
el argumento del bloqueo o del embargo.
Tampoco utilizar a médicos o maestros como instrumento de pago, al
igual que en Venezuela. Los pagos se tienen que hacer en términos de
solvencia económica y disponibilidades financieras, algo a lo que el
régimen castrista no está muy acostumbrado. La gravedad reside en lo
poco que dura la alegría en casa del deudor, de quién se acostumbra a
vivir de regalías, sin asumir sus responsabilidades financieras.
No me extraña, en tales condiciones, que el Ministerio de Economía ruso, en una carta al responsable de Energía castrista,
advierte que "la capacidad de pago de Cuba es un riesgo importante" y
propone implicar en la organización de los suministros a "las compañías
petroleras rusas que tienen proyectos de inversión en ese país", como es
el caso de la estatal Rosneft, en lo que algunos analistas han querido
observar un cambio de estrategia de Rusia en Cuba ante la avalancha de
inversores extranjeros procedentes de otros países.
De todo esto, que tomen nota los empresarios que vayan a invertir en
la Isla y piensan alegremente en la reversión automática de beneficios.
En el régimen castrista, la última palabra en materia de dinero la tiene
la cúpula que dirige el país, y este es un buen ejemplo.
La segunda conclusión que cabe obtener de esta solicitud desesperada
de petróleo a Putin, por los incumplimientos de Venezuela, tiene que ver
con la situación internaen la Isla. No está el horno para calentar
demasiado el pan. Se puede quemar. Los que suponían que la grave
situación derivada de la falta de apoyo bolivariano iba a traer consigo
una especie de "Periodo Especial",
apagones incluidos, ya lo pueden descartar al menos en el corto plazo.
Los Castro han llegado a una conclusión: la situación en Cuba no está
para experimentos. En cualquier momento, puede estallar una chispa y
extender la protesta social. Ya se ha visto con las protestas de los
boteros, pero igualmente con el anuncio de impuestos a los trabajadores
estatales, y no tardaremos en ver otros conflictos. El régimen comunista
adopta una posición claramente populista y sacrifica, de manera
irresponsable, los equilibrios internos y externos de la economía para
evitar la protesta social. Pan para hoy, hambre para mañana.
La realidad es que la situación interna y externa de la economía
castrista se va deteriorando de manera acelerada, y no se ven propuestas
del régimen que sirvan para desplegar las fuerzas productivas de una
economía que necesita homologarse con las del resto del mundo para ser
competitiva y eficaz. La chispa puede prender en cualquier momento y
luego será tarde para apagar el fuego.
El deterioro de la calidad del aire constituye uno de los problemas
ambientales más graves que enfrenta la humanidad, y lo llamativo es que
buena parte de las urbes más afectadas por ese proceso se localizan hoy
en los países en vías de desarrollo.
Investigaciones realizadas a nivel internacional sobre el tema ponen
de manifiesto que un marcado empeoramiento de ese indicador incide de
forma negativa en la salud de las personas, los ecosistemas y en la
conservación del patrimonio arquitectónico.
BAJO PESQUISA
Creado hace más de 15 años, el Centro de Estudios
sobre Contaminación y Química de la Atmósfera (Cecont) del Instituto de
Meteorología, tiene la misión de evaluar y emitir informaciones sobre
la composición química y contaminación del aire, determinar su origen,
prever cómo evoluciona y recomendar las medidas de respuesta, con la
finalidad de evitar o mitigar los efectos perjudiciales que ello
ocasiona a la salud del hombre.
Como manifiesta a Granma el doctor
Osvaldo Cuesta Santos, su director, estudios desarrollados por
especialistas de la entidad indican que los errores en la planificación
territorial en cuanto a la ubicación física de los asentamientos humanos
y las industrias, figuran entre las causas principales de los problemas
de la calidad del aire en Cuba.
“Hay sitios donde las viviendas fueron construidas al lado o muy
cercanas a una fábrica vieja, que existía desde mucho antes y
contaminaba los alrededores. También tenemos el caso inverso, es decir,
primero estaba la comunidad y luego vino la instalación fabril”.
A lo anterior, resaltó, se suma el empleo de tecnologías obsoletas en
actividades productivas y en el parque automotor, la carencia de
efectivos sistemas de tratamiento para las emisiones y la falta de una
cultura ambiental.
Si bien la situación de nuestro país dista mucho de los críticos
niveles de contaminación atmosférica existentes en otras naciones, en la
actualidad existen sitios puntuales o focos “rojos” donde la calidad
del aire registra un apreciable retroceso, lo que reclama una particular
atención por los tomadores de decisiones en materia de protección del
medio ambiente, y las autoridades del Gobierno en la localidad donde
aparece el problema, enfatizó el doctor Cuesta.
La refinería Ñico López figura entre las industrias que más contaminan el aire en la ciudad.
Una de las investigaciones recientes del Cecont, en colaboración con
otros centros del Instituto de Meteorología, permitió hacer el
inventario de emisiones de las principales fuentes industriales fijas de
la ciudad de La Habana.
Los resultados mostraron que el dióxido de nitrógeno, el dióxido de
azufre, el monóxido de carbono, los compuestos orgánicos volátiles y las
partículas de polvo o material particulado (los denominados PM 10 y PM
2.5) son los causantes del deterioro ambiental de la atmósfera, al
superar las concentraciones máximas permisibles en la norma cubana
1020:2014.
De acuerdo con lo expresado por el director del Cecont, la Refinería
Ñico López, la Antillana de Acero y la Termoeléctrica de Tallapiedra son
las industrias que más los emiten hacia la atmósfera. La relación de
focos contaminadores significativos incluye, además, a grupos
electrógenos, calderas, hornos e incineradores.
En cuanto a la localización de las áreas con problemas críticos de la
contaminación del aire, estas se concentran en el anillo industrial
alrededor de la Bahía de La Habana y en los puntos aledaños a las
fuentes emisoras citadas.
Una buena cantidad de centros industriales capitalinos incumplen con
las normas de calidad del aire establecidas, respecto a la distancia
mínima que debe haber entre ellos y la zona residencial.
Otro aporte de los investigadores del centro consistió en identificar
las variables y situaciones meteorológicas que influyen sobre la
difusión y el transporte de los contaminantes. Figuran en la relación la
velocidad y dirección del viento, la temperatura y la humedad, la
radiación solar, la estabilidad atmosférica, la turbulencia y las
precipitaciones.
Para conocer de qué forma ocurre la dispersión de tales compuestos en
la urbe capitalina, se aplicó el modelo informático local (Aermod),
mediante el cual fue posible calcular de forma más precisa el modo de
desplazamiento.
El doctor Osvaldo Cuesta señaló que desde hace un tiempo la entidad
fortalece su capacidad tecnológica para garantizar el monitoreo
sistemático de la calidad del aire en el archipiélago cubano.
Lo anterior incluyó la donación por parte de China de equipos e
instrumentos destinados a la red nacional de estaciones encargadas de
monitorear los niveles de contaminación general de la atmósfera, además
de una moderna estación móvil automática y dos nuevas estaciones fijas,
estas últimas llegadas recientemente.
Sin embargo, más allá de mantener bajo pesquisa el comportamiento de
las principales fuentes fijas en la capital (también se han hecho
seguimientos similares en otros lugares del país), sería de suma
utilidad introducir el estudio de las emisiones provenientes del
transporte automotor circulante por la ciudad, que en opinión de los
expertos, constituye una de las formas más directas de enrarecer el
entorno.
Vale recordar que la Ley 81 sobre Medio Ambiente expresa de manera
bien clara la voluntad política del Estado cubano de velar por el
cuidado de la atmósfera, al plantear que es responsabilidad de este
reducir y controlar las emisiones de contaminantes, generadas a partir
de fuentes industriales o naturales, fijas o móviles.
El conocimiento adquirido representa una eficaz herramienta de
gestión ambiental a tomar en cuenta. Detener el deterioro de la calidad
del aire bien lo amerita.