viernes, 2 de octubre de 2015

El miedo como forma de hacer politica?

Que en Cuba se nos reprime diariamente es alto sabido, que son pisoteados nuestros derechos tambien, y un ejemplo reciente lo constituye la detencion arbitraria de los miembros de la Mesa de Dialogo de la Juventud Cubana a su llegada a la provincia de Holguin, estos jovenes se trasladaron a tierras orientales para realizar labores comunitarias y de superacion academica, con el deseo de que los aires de libertad no queden atados solo a la capital, cocientes ademas de la dura realidad que viven alla los jovenes que deciden no plegarse al regimen.

La política del miedo se dirige a cualquier sector de la población que protesta y, en especial a quienes protestan fuera de mecanismos seleccionados y vigilados para canalizar inconformidades hacia el poder. Asimismo, conviene mencionar un sector en especial, en gran parte políticamente activo y por tanto sugeto al miedo como control social, este lo contituyen las organizaciones de la sociedad civil de cubana, donde los hombres y mujeres de pensamiento libre claman por la dignidad de su nacion, en particular me refiero en particular a los miembros de la Mesa de Dialogo de La Juventud Cubana, Kirenia Yalit, Rolando Soto y Yoandris, detenidos y secuestrados en el dia de ayer en la oriental provincia de Holguin, obligados luego a dejar el territorio deportados hacia la capital por el simple hecho de llevar las ancias de democracia y la luz de la razon a nuestros compatriotas de provincia, y a un grupo de mujeres dignas y valientes que fueron hasta los terrenos de la prision del Combinado del Este con el objetivo de realizar una protesta exigiendo la libertad de los presos políticos Ariel González Sendiña y Ricardo González Sendiña, hijos de la Dama de Blanco Lazara Bárbara Sendiña Recalde, ciudadanos todos de esta tierra nuestra que sufre la represion de un regimen caduco y despotico que pretende alargar peligrosamente aun, sus postumos estertores.

Nombre de las manifestantes: 1) Lazara Bárbara Sendiña Recalde, 2) Lismerys Quintana Ávila, 3) Lourdes Esquivel Vieyto, 4) Ivon Lemus Fonseca, 5) Ivon de las Mercedes Lazo Abreu, 6) Maylen Gonzalez Gonzalez, 7) Adelma Guerra Ricardo, 8) Lucinda Gonzalez Gomez, 9) Yamile Garro Alfonso, 10) Yaquelin Boni Hechavarria, 11) Maira Caridad Hernández Gavilán, 12) Aliuska Gomez García.

Resulta curioso, pero en política, la represión es una especie de acción pública, generalmente tomada por parte del Estado para contener y callar las manifestaciones de la oposición, subversión y disidencias al régimen establecido. Esto como concepto de hecho ya asusta, imagine usted cuando te toca vivirlo en carne propia, como que tus principios y prioridades han de estar muy bien definidos para no flaquear ante el avasallamiento gubernamental, ese ente gigantezco que posee recursos y Lastimosamente personal, casi ilimitado para mansillar a su pueblo.

En la seguridad pública, la represión es una estrategia central para la contención y la prevención de delitos, especialmente en el caso de la delincuencia organizada, y aunque el fin no justifica los medios, por lo general este tipo de operaciones no las vemos con malos ojos. En general, las acciones exitosas de la represión se acompañan con frecuencia de trabajo de inteligencia eficaz. Por ejemplo,La Inquisición, promovida por la Iglesia Católica entre los siglos XV y XIX, fue una represión organizada que aunaba ampliamente la política con la religión.

La represión política en los regímenes democráticos se utiliza dentro de ciertos límites impuestos por la ley del estado como una constitución. Estos límites pueden, hacer que las acciones represivas por parte del Estado sólo sean aceptables en caso de peligro para el orden público, el caos social, las amenazas a la seguridad nacional o la integridad territorial o excepciones, como la ley marcial. De acuerdo a la ciencia política y sociología, en estos casos, el uso de la fuerza es legitimada por el hecho de que el Estado tiene el monopolio de la violencia, es decir, sólo él puede cometer actos violentos, todos los demás son ilegales e ilegítimos.

Ya en las dictaduras y los regímenes de poder, la represión puede variar desde el estado de recurso generalizado y virtualmente ilimitada aunque técnicamente clandestino.Los métodos de la represión política a menudo suelen incluir las prácticas violentas como la tortura, las palizas y ejecuciones hasta la pena de muerte. Otros métodos son más indulgentes y se basan en la censura por medio del arresto, obligación a exilio y toque de queda o disparar balas de goma y granadas de aturdimiento durante manifestaciones.

Represión política a veces se utiliza como sinónimo con el término discriminación política. A menudo se manifiesta a través de políticas discriminatorias, tales como violaciones de derechos humanos, abuso de vigilancia, brutalidad policial, prisión, asentamiento involuntaria, despojo de derechos del ciudadano, lustración y acción violenta o terror como el asesinato, ejecuciones sumarias, torturas, desaparición y otros castigos extrajudiciales de activistas políticos, disidentes o población en general, aca en La Isla estamos bien familiarizados con esos metodos, los que han variado a travez de la historia de ´´La Revolucion´´ y a pesar de que ,donde la represión política es sancionada y organizada por el Estado, puede constituir crímenes de lesa humanidad, terrorismo de estado, genocidio o politicide, y de que la sistémica y violenta represión política es una característica típica de los Estados totalitarios, dictaduras y regímenes similares, nosotros los activistas proderechos himanos nos quedamos en parte asombrados y en parte indignados de como la comunidad internacional ni siquiera se pronuncia al respecto, salvo contadas y respetables esepciones.

Definitivamente, en Cuba el miedo es una manera de hacer política. La falta de justicia en el país es una manera de generar y perpetuar el miedo entre la población, perpetuando en el poder a la cupula castrista, no es retorica , esa es la triste realidad que vive el cubano y padece nuestrea region.

Lo cual explica la ausencia total de voluntad del poder y de sus autoridades de subsanar, de forma frontal y estructuralmente, este enorme vacío en el “pacto social y político” que debería existir entre la sociedad y sus gobernantes. Desde temprana edad aprendemos que el Estado es dominante, violento, corrupto, arbitrario, depredador, asesino y que prevalece la impunidad total en el aparato de seguridad y de ´´justicia´´. Asimismo, la violencia está institucionalizada mediante decretos del poder ejecutivo, leyes del poder legislativo y veredictos del poder judicial. La impunidad cuenta con un patrón de complicidades imbricadas entre “autoridades políticas, militares, policiales y judiciales a nivel municipal, estatal y federal” , es decir, en todo el sistema político-gubernamental.

La población sabe que el aparato de justicia sencillamente no funciona y que está diseñado a propósito para trabajar en su contra, en realidad nada en Cuba funciona, la infraestructura social se halla devastada. El Poder sabe que el ciudadano común rehuye de tal aparato y lo manipula para amedrentar a la ciudadanía, a la vez que desata sus brazos represores en contra de expresiones de inconformidad, protesta, desacato, desafío, resistencia o incluso interpelaciones. La mayor furia de este aparato se reserva para los activistas proderechos humanos, tildados de mercenarios y gusanos,

Aun asi, la realidad indica de que el Gobierno esta temeroso de que la fuerza de la razon y las ideas democraticas hallen tierra fertil en al mente y los corazones de los jovenes cubanos, el Estado teme a esa masa critica que a traves de la historia ha gestado los cambios en el mundo, por ello es sumamente importante lograr la superacion y la preparacion entre el sector juvenil, hacer que estos se desentiendan de los intereses gubernamentales y pasen a formar parte natural de un mundo donde los jovenes poseen voz, voto y voluntad de CAMBIO.