lunes, 20 de julio de 2015

La Conferencia de Potsdam

Reunión llevada a cabo en Potsdam, Alemania, en las cercanías de Berlín entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945, esta tuvo lugar en el Palacio Cecilienhof. Participaron los representantes de Reino Unido, la Unión Soviética y Estados Unidos de América, principal coalición aliada que derroto a las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial. Acordado mediante este encuentro cómo se administraría Alemania, quien se había rendido incondicionalmente nueve semanas antes, el 8 de mayo. Los objetivos de la conferencia también incluían el establecimiento de un orden de posguerra, asuntos relacionados con tratados de paz y el estudio de los efectos de esta guerra.

           
Stalin, Churchill y Truman (así como Clement Attlee, que sucedió a Churchill tras las elecciones de 1945) acordarían como decidir la mejor forma de administrar Alemania

Acuerdos de la conferencia

Devolución de todos los territorios europeos anexionados por la Alemania nazi desde 1937 y separación de Austria.
Objetivos durante la ocupación aliada de Alemania: desmilitarización, desnazificación, democratización y descuartelización.
El acuerdo de Potsdam, que establecía la división de Alemania y Austria en cuatro zonas de ocupación (ya acordada en la conferencia de Yalta), y una división similar de Berlín y Viena.
Persecución de los criminales de guerra nazis.
El establecimiento temporal de la línea Oder-Neisse, que sería la frontera del territorio administrado por el gobierno de Polonia. (La frontera final entre Alemania y Polonia hubiera sido discutida en una conferencia de paz final).
El reasentamiento de «forma humana y ordenada» de las minorías alemanas de «Polonia, Hungría y Checoslovaquia» dentro de las nuevas fronteras establecidas para Alemania y Austria.
Acuerdo para la reconstrucción. Los aliados estimaron sus pérdidas en 200 mil millones de dólares. Alemania fue obligada a pagar únicamente 20 mil millones en productos industriales y mano de obra. Sin embargo, la Guerra Fría evitó que se pagara esta deuda.
La declaración de Potsdam, la cual subrayó los términos de la rendición para Japón.
El resto de los asuntos debían tratarse en una conferencia de paz final tan pronto como fuera posible.
Stalin inicialmente quería la ruptura de toda relación con el gobierno de Franco. Eventualmente se llegó al acuerdo que Estados Unidos, la URSS e Inglaterra se opusieron a la entrada de España en la Organización de Naciones Unidas.
Esto llevaría más tarde a un mundo bipolar en la Guerra Fría, donde por primera vez el comunismo y las democracias occidentales se separaran de una forma física.
Ultimátum a Japón que debía rendirse sin condiciones.

Todo el trabajo estaba basado en "la depuración" de sociedad, cultura, prensa, justicia y política de Alemania y Austria de toda influencia nazi. Esta desnazificación fue aplicada con diferentes esquemas y rigores en las diferentes zonas de ocupación. Luego comenzaría la democratización, como un proceso de desarrollo de las instituciones sociales liberales que conducirían al fortalecimiento de la sociedad civil, resguardo los derechos humanos básicos y la disminución de las desiguales socio-económicas.
Así junto al rio Havel, los vencedores intentan poner en marcha la acordada Comisión Interaliada de Control… pero no obtiene el visto bueno de Stalin, con lo que hasta el 30 de agosto de 1945 no comienza a funcionar. Su misión: ser el órgano de control supremo sobre aquellos cuatro sectores para gestionar la nueva “Alemania” a modo de gobierno. Se fijaron tres sesiones por mes para gestionar la paz, se creó un Tribunal Militar Internacional en Núremberg para juzgar a los cabecillas (por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y guerra de agresión), se reactivó la Justicia, la Sanidad, la Educación, la Administración, la producción agraria e industrial. Se trataron además otros temas. Por un lado, soviéticos y británicos acordaron abandonar Irán, pero Stalin lo incumplió creando la República Socialista Soviética de Azerbaiyán y aquello quedó como conflicto latente, hasta hoy. Por otro, se habló mucho de España, ordenándose que evacuara Tánger y que se le devolviera a su estatus de ciudad internacional. España, cumplió y la declaró Ciudad Abierta… aunque Marruecos, por las bravas, la invadió y anexionó en 1956.


 La Europa de Potsdam


 
El Palacio Cecilienhof fue el lugar de encuentro de la Conferencia de Potsdam. Las estancias fueron completamente redecoradas para ajustarse al gusto de los participantes. De este modo, Winston Churchill, más tarde reemplazado por Clement Attlee, Josif Stalin y Harry S. Truman se reunieron en una mesa redonda en la gran entrada. El 26 de julio de 1945, Churchill y Truman realizaron la Declaración de Potsdam, definiendo los términos de la rendición japonesa. En la actualidad el palacio de Cecilienhof es un museo y hotel. La reina Isabel II lo visitó el 3 de noviembre de 2004. El 30 de mayo de 2007, fue sede de la reunión de ministros de exteriores del G8.
Al paso del tiempo, y como derivado de esta conferencia, vemos florecer el Plan Marshall (denominado oficialmente European Recovery Program o ERP) fue el principal plan de los Estados Unidos para la reconstrucción de los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial, que a la vez estaba destinado a contener un posible avance del comunismo. La iniciativa recibió el nombre del Secretario de Estado de los Estados Unidos, George Marshall, y fue diseñada principalmente por el Departamento de Estado, en especial por William L. Clayton y George F. Kennan. El plan de reconstrucción se planteó en una cumbre entre los Estados europeos participantes, que se celebró el 12 de julio de 1947. La Unión Soviética y los Estados de la Europa del Este también fueron invitados, aunque las condiciones que se les exigió (someter su situación económica interna a controles externos e integrarse en un mercado europeo) eran obviamente incompatibles con el sistema económico y con los principios ideológicos y de propaganda del comunismo. Aun así, Moscú tuvo que ejercer su control sobre algunos países que sí habían mostrado interés (Polonia y Checoslovaquia). El plan tuvo una vigencia de cuatro años fiscales a partir de julio del año 1947 y, durante este periodo, los Estados europeos que ingresaron en la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE) y recibieron un total de 13 mil millones de dólares de la época, así como servicios de asistencia técnica.
Una vez completado el Plan, la economía de todos los países participantes, excepto la República Federal Alemana, había superado los niveles previos a la guerra y en las dos décadas siguientes, Europa Occidental alcanzó un crecimiento y una prosperidad sin precedentes. Así, ante la vista soviética, la zona bajo control Aliado, instaura la nueva moneda, el Marco alemán, que entra en vigor el 21 de junio de 1948, con su introducción se intentó proteger a la Alemania occidental de una segunda hiperinflación y para detener el creciente mercado negro de cambio. En la zona comunista, los gastos y el endeudamiento público superaban ya los ingresos.

Por otro lado, el Plan Marshall también es visto como uno de los elementos que impulsó la unificación europea, ya que creó instituciones para coordinar la economía a nivel europeo. Además de las consecuencias relacionadas directamente con la economía de los países receptores de ayudas, una consecuencia directa fue la introducción sistemática de técnicas de gestión que permitieron estabilizar los mercados gracias al crecimiento económico, promoviendo el libre comercio y la eliminación de barreras arancelarias. También hay que considerar la importancia del Plan de Ayuda y Rehabilitación de las Naciones Unidas, que ayudó a millones de refugiados entre 1944 y 1947, constituyendo otro factor determinante en la fundación de las bases de la recuperación europea en la posguerra.
 Otro de los grandes motivos por los que Estados Unidos estaba interesado en iniciar el Plan era el inicio de la Guerra Fría. Por aquel entonces, muchos trabajadores del gobierno estadounidense empezaban a sospechar de las actividades soviéticas. George Kennan, por ejemplo, uno de los principales diseñadores del Plan, ya preveía el surgimiento de una división bipolar del mundo. Para él, el Plan Marshall era el núcleo central una nueva doctrina de contención hacia la Unión Soviética. En cambio lo que sí preocupaba a los estadounidenses, era la influencia de algunos partidos comunistas con arraigo y base social local. Tanto en Francia como en Italia, la pobreza de la posguerra daba alas a estos partidos, que ya habían desempeñado papeles cruciales en la resistencia durante la guerra. Aun así, incluso antes del Plan Marshall los Estados Unidos ya habían empezado a enviar ayuda para la recuperación europea. Durante el periodo 1945-47 se calcula que unos 9.000 millones de dólares llegaron al Viejo Continente de manera indirecta, tanto mediante acuerdos derivados del Programa de Préstamo y Arriendo como por la construcción de infraestructuras por parte de los soldados estadounidenses.


Cualquiera que sea el clima debemos movernos juntos.

Luego los Aliados el 23 de mayo de 1949 proclamaban la República Federal de Alemania (RFA, sobre los tres sectores occidentales) a través de la Ley Fundamental y celebraban las primeras elecciones parlamentarias el 14 de agosto; elegirían 420 diputados, de los que 10 sería del Berlín occidental. El 7 de octubre de 1949, cuatro meses después, la respuesta soviética consistió en la creación de la República Democrática de Alemania (RDA). De inmediato fue reconocida por la URRS, República Popular de China, Corea del Norte, Albania y Bulgaria.
Como dato curioso podemos observar que, la producción industrial de la parte occidental, RFA, aumentó inconmensurablemente frente a la zona oriental. En 1951 ya la RFA, la Alemania Occidental, fue capaz de destinar los fondos del Plan Marshall a comprar bienes y equipos para desarrollar la produccion. Todo ello debido a que hasta 1952 Stalin creyó que habría una reunificación alemana, que era cuestión de tiempo, y que la manzana caería sobre su terreno. Por eso no invertían en la recuperación del país, sin importar las penurias a las que condenaba a su población civil. A partir de entonces, se acrescentan las diferencias, debido a la mala planificación económica socialista y la floreciente economía de toda la zona occidental, lo que provoca finalmente una creciente corriente migratoria sin precedentes de la zona oriental a la occidental.  Hechos que harían estallar la rabia soviética y de los sectores más reaccionarios de la izquierda, promoviendo así la acumulación de más divisiones en el territorio de la RDA, incrementando entonces la presión sobre la población civil cada vez más desafecta al régimen, todo lo cual desembocaría más tarde en la vergonzosa construcción de tristemente famoso, Muro de Berlín. 
Todos estos hechos que conspiran contra el disfrute de los derechos y libertades fundamentales, así como en contra del establecimiento de un estado de bienestar tangible por parte del ciudadano común, indudablemente ilustran y constituyen un denominador común en el patrón de comportamiento de los regímenes totalitarios a través de la historia. Son a mi juicio, vivencias que no se deben olvidar.

Por Steve Maikel Pardo