miércoles, 25 de noviembre de 2015

Deprimente miseria a las afueras de La Habana 


JUSTO ANTONIO PAZ DOMINGUEZ DE 39 AÑOS Y SU ESPOSA NAINELLYS ESTEBAN RAMIREZ DE 29 AÑOS
CON DIRECCION CALZADA DE SAN ANTONIO NUMERO 60 % LIMA Y SANTA ANA RINCON BOYEROS LA HABANA
ELLOS SON PADRES DE DOS NIÑOS KAROLYS PAZ ESTEBAN DE 8 AÑOS Y AARON PAZ ESTEBAN DE 7 AÑOS
SUS HIJOS ESTAN BAJO PESO Y QUE LE hAbIAN PUESTO UNA DIETA QUE NUNCA SE LA DAN ESTO SE DEBE A LAS MALAS CONDICIONES EN LA QUE VIVE,SU CASITA ES ESTRECHA EL PISO ES DE ARENA Y cEMENTO EN MAL ESTADO TIENE UN SOLO CUARTO Y EN EL ESTA LA COCINA, EL BAÑO ESTA A UNA ESQUINA EN MAL ESTADO EL TECHO ES TE FIBROCEMENTO CASI TODAS LAS TEJAS ESTAN PARTIDAS YA QUE hAN SIDO RESUELTAS CON AMIGOS
YO HE TRATADO DE MEJORAR NUESTRA SITUACION PERO ES DIFICIL HE COMPRADO ALGUNOS BLOQUES cEMENTO Y ARENA PARA MEJORAR PERO NOS ES DIFICIL SEGUIR YA QUE PARA HACER ESTO TIENES HASTA QUE RECORTAL LA COMIDA,QUE AQUÍ ESTA DIFICIL ESTA MUY CARA Y CUANDO UNO TIENE NIÑO CHIQUITO ESTO SE HACE MAS DIFICIL,
AQUÍ EL AGUA ENTRA CADA 5 O 6 DIAZ Y NOSOTROS COMO OTRAS FAMILIA NO TENEMOS COMO ALMACENARLA PARA TENER PARA COcINAR Y TOMAR ESO SIN HABLAR DE BAÑARsE Y PARA OTRAS NESECIDADES
nos cuenta su esposa:
TENEMOS DOS bombillos PARA ALUMBRAR LA CASA, CUANDO LLUEVE LA CASA SE NOS MOJA TODA LO POCO QUE TENEMOS Y EN MAL ESTADO HAY QUIEN SE ASOMBRA CUANDO VE NUESTROS VENTILADORES PERO QUE LE VAMOS HACER ASI ESTA CASI TODO EL PUEBLO DE CUBA CON ESTA MISERIA,
Justo agrega:
SAQUE UN PERMISO DE CUENTA PROPISTA PARA ver SI MEJORABA CON MI SITUACION Y LA DE MIS HIJOS, vOY A ENTREGAR LA LICENCIA POR QUE ESTO TE HACE MAS MISERABLE POR QUE ENTRE LAS MULTA Y EL DINERO QUE TIENES QUE DARLE AL JEFE DE SEcTOR Y A LOS InsPERTORES SE TE VA TODO,LOS TRABAJOS DEL ESTADO NO TE SIRVEN DE NADA, SE GANA MUY POCO NO TE DA PARA COMER
MI ESPOSA TRABAJA Y CON LO QUE YO LUCHO VAMOS TIRANDO,A MI ME DA PENA POR MIS DOS HIJOS QUE SON CHIQUITO Y SON LOS QUE MAS SUFREN
Y DEL GOBIERNO NO PODEMOS ESPERAR AYUDA ALGUNA
















lunes, 23 de noviembre de 2015

Las diferencias sociales que genera la doble moneda

 

Cuba a veces parece una visión de postal.
El país de la divisa fuerte o CUC se parece a cualquier zona próspera del América Latina. No así el de la moneda nacional.
Normal, dirán muchos, pero en Cuba, a diferencia de casi todos esos países en desarrollo, se hizo una Revolución hace más de medio siglo para erradicar entre otros males, las diferencias sociales, sobre todo la pobreza. O al menos, eso se dijo.
La realidad ha sido diferente.

 

 

Atrás quedaron aquellos monumentales planes para industrializar el país, y además de garantizar la educación y la salud gratuitas, garantizar también una vivienda digna y niveles de vida acordes con el resultado del trabajo, sin olvidar la producción de alimentos, en que seríamos la competencia de Suiza en chocolates, de Francia en quesos y de Holanda en producción de leche, entre otras maravillas.
Ni siquiera pudo el país sostener su estable producción azucarera en la que sí habíamos sido líderes mundiales, y hoy importamos para el consumo interno desde Brasil.
Las cooperativas agropecuarias donde los campesinos fueron concentrados tras el triunfo de la Revolución no supieron extraer su fruto a la tierra como los campesinos tradicionales, y hace años Cuba necesita erogar miles de millones en alimentos que ingresan sin susto al país por los enormes agujeros del llamado bloqueo estadounidense.
Resulta curioso no haber dedicado la mayor prioridad del gobierno a producir alimentos en un país agrícola acostumbrado en las últimas cinco décadas a tener como música de fondo una inminente agresión enemiga.


La postal no tiene nada que ver con eso.

Diferencias

Personas sonrientes ofrecen servicios legales o ilegales que van desde choferes, camareros, recepcionistas y músicos, hasta venta de langostas, tráfico de medicamentos y prostitución. En ambos sentidos, llene usted los espacios en blanco.
Las tiendas y establecimientos gastronómicos en divisas difieren de sus pares en moneda nacional: limpios, iluminados, eficientes.


Es fácil distinguir un hospital en divisas de la mayoría de los gratuitos, lamentablemente también por estar limpios, iluminados y ser eficientes. O las escuelas de pago, destinadas al personal diplomático y a los hijos de extranjeros.
Con la dualidad monetaria que se vive en Cuba, la tenencia de una u otra moneda supone una diferencia significativa en el nivel de vida.


La Cuba con CUC o Cucba tiene hermosas casas, autos modernos, perros de raza, vacaciones en el extranjero, entrenadores personalizados, alimentación orgánica. Su mayor preocupación es la seguridad, para lo cual elevan muros, instalan alarmas, contratan vigilantes.
Cupba -con pesos nacionales- viaja en ómnibus repletos, conviven varias generaciones bajo el mismo techo, se viste con ropa de segunda mano, las vacaciones suceden frente al televisor y su mayor preocupación es cómo comprar comida cuando la asignación mensual de la libreta de productos alimenticios se acaba en la primera decena de cada mes.

En las postales se edita el mal olor, la suciedad y el empobrecimiento que se observa no más abandonar los circuitos del turismo o las áreas residenciales de los pudientes o allegados al poder y de los pudientes allegados al poder, quienes viven de forma sorprendentemente similar.
El reverso de la postal que se van sin ver los turistas y los entusiastas de las solidaridad.







Voces desde Cuba: los cubanos libres y la doble moral

¿Se han fijado ustedes que en la disidencia cubana no hay buenas personas?

O son mercenarios, o desean la anexión a Estados Unidos, o son delincuentes comunes, o no quieren a su familia; un bando de anormales que sale a la calle a recibir insultos, golpizas y detenciones por dinero.
Si solo te informas a través de los medios oficiales cubanos, esa es tu percepción de la disidencia interna, de la que solo se habla para decir insultos.
Como tengo algún acceso a información más allá de la que ofrecen el periódico Granma o la Mesa Redonda en televisión, puedo ver que la disidencia es como cualquier conglomerado humano donde los hay mejores y peores, para nada diferentes de los demás.
Me atrevería incluso a compartir una opinión basada en haber conocido personalmente a muchos opositores, y es que viven mucho más libres, opinan sin miedo y tratan de ser transparentes al saberse bajo una lupa.
En contraste, los hastiados ciudadanos que dicen apoyar al gobierno viven temerosos de perder el trabajo en una institución estatal, o la licencia de trabajo por cuenta propia, o hasta la entrada a la universidad (no olvidar la frase que, como son las cosas en Cuba, puede convertirse en ley: "la Universidad es para los revolucionarios") si dicen algo crítico.


Son los costos de una educación y una salud maltrechas pero gratuitas, y de medio siglo de propaganda donde, como todo se recibe "gracias a la Revolución", en nombre de esa entelequia también puede perderse.
Los casos de corrupción más sonados no se producen en las filas opositoras; es dentro de las instituciones estatales y en las corporaciones y empresas extranjeras, en las que el personal es seleccionado luego de una minuciosa criba político-ideológica incluida la firma de un compromiso ético que luego resulta papel mojado.
La diferencia radica en que esa información emerge fragmentada por canales de comunicación alternativos, mientras que la concerniente a la disidencia se publica o se le "informa" a los militantes en reuniones llamadas "superaciones" para reforzar la imagen de que no son más que gente innoble con oscuros propósitos y así el ciudadano, lejos ya de la combatividad de otros años, al menos mantiene una prudente distancia.


Los que abandonan eventos, giras y misiones son los médicos, científicos, artistas, diplomáticos y deportistas que hasta el día anterior hacían profesiones de fe proclamándose fieles de Fidel y Raúl y dedicándole premios, medallas y publicaciones.
El gobierno parece estar satisfecho con la doble moral imperante, prefiere que circulen los alimentos en la bolsa negra que luego compran los propios militantes del Partido (ya saben que es uno solo); no importa si desviados de los insumos de un hospital o un jardín de infancia, mientras el ciudadano no se ponga a protestar por los precios, o por el salario insuficiente, y en suprema herejía decida organizarse para dar cuerpo a sus demandas.
Quiere actos políticos llenos, no importa si para llenarlos hay que citar personalmente y pasar lista, antes que un atravesado "ponga mala" una reunión del Poder Popular preguntando por qué solo una parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos se cumple y la otra parte se considera subversiva.

Cualquier observador de estos temas se da cuenta de la volatilidad del pacto social.
A la sociedad cubana le sucede como al envejecido fondo habitacional de La Habana.
Siguiendo la lógica de su precariedad, esas construcciones deberían desplomarse; sin embargo siguen en pie peligrosamente habitadas.
Eso que llamamos estática milagrosa.

PD: Espero con curiosidad si a la luz de los nuevos acontecimientos la disidencia pase a ser lo que es en todas partes del mundo: oposición.




y siempre eres observado por un esbirro del regimen!

La angustia de saber hacia dónde van los cubanos

 

Desde el diecisiete de diciembre, en que se anunciara el deshielo entre Cuba y los Estados Unidos, una amiga ha tenido sueños recurrentes. Varios sueños. Asi me cuenta:

 

En uno de ellos, se cumplen los vaticinios de algunos amigos, pues ha habido un cambio de gobierno hacia un castrismo reciclado sin democracia.
Me despierto sudorosa en medio de la madrugada fresca y ya no vuelvo a dormir.
Otro de mis sueños recurrentes es en la Plaza de la Revolución.
Como una película muda, miles de personas caminan por la Plaza, pero no hacia la Plaza.
Yo también camino sin saber a dónde voy, las caras son de derrota.
Nadie mira al cielo, que parece del amanecer, donde varios helicópteros desembarcan militares de camuflaje en medio de una absoluta indiferencia.


Me despierto sudorosa en medio de la madrugada fresca y ya no vuelvo a dormir.
También sueño con una ciudad saqueada, a la que me atrevo a salir a buscar comida y una pandilla de jovencitos me acorrala con armas de combate.
Me despierto justo antes de ser baleada, sudorosa en medio de la madrugada fresca y ya no vuelvo a dormir.
Image caption La Plaza de la Revolución, otra constante onírica.
No creo en premoniciones, pero hasta durmiendo, aparece la angustia subliminal que me produce el futuro de mi país.
Un futuro tanto más críptico porque nuestros gobernantes mantienen un discurso y la vida se tuerce hacia otro lado, porque los jóvenes están más interesados en el último modelo de iPhone que en sentirse motor y no polea; los intelectuales optaron por poner a dormir su conciencia crítica, y la sociedad en su conjunto no sabe comportarse como ciudadana.

 MI AMIGA Regina Coyula es bloguera, activista de derechos humanos y crítica del gobierno cubano. Aunque reniega de las etiquetas, es considerada "disidente" en su barrio, por decir y escribir lo que piensa. Ella se considera una ciudadana crítica sin afiliación política.






Por qué Cuba no logró crear el "hombre nuevo" que prometió el Che

 

Una de las premisas más atractivas de la revolución cubana de 1959 para un Tercer Mundo ansioso de paradigmas, fue sin dudas la perspectiva de un ser humano generoso, laborioso, culto y educado.
Ese Hombre Nuevo sería el resultado de escuelas nuevas que como cuna de nueva raza, con la combinación marxista y martiana del estudio y el trabajo, forjarían una personalidad ajena a los lastres de la educación burguesa.
Elaborado en serie, antepondría los intereses colectivos y tomaría el futuro por asalto para construir la sociedad superior.
Retórica atractiva y magníficas relaciones públicas internacionales nunca han faltado a este gobierno a lo largo de 56 años, pero ¿y el Hombre Nuevo?
Muchas refutaciones pueden hacerse a este experimento. La economía llenaría volúmenes, en especial los dedicados a la agricultura con énfasis en el caso de la agroindustria azucarera; pero en lo social, esa educación orientada a barrer el pasado ha dejado cicatrices muy feas y persistentes en la sociedad.


Con la devaluación de los viejos maestros formados que no se mostraran firmemente comprometidos con el "proceso"; el justo derecho a una educación universal y gratuita requirió de ingentes oleadas de nuevos profesores. Cientos de jóvenes llenos de fervor revolucionario dieron el paso al frente al llamado del magisterio.
La vocación podía ser vista como rezago pequeño burgués, así, muchos que en circunstancias normales hubiesen optado por otra disciplina, se vieron frente a un alumnado apenas unos años menor que ellos mismos y muchos lo hicieron bien. Porque en tiempos difíciles cada cual tiene su prueba definitiva.
La fila de los buenos maestros comenzó a clarear. Demasiadas exigencias y poco reconocimiento, comenzando por el salario. Un éxodo hacia otros horizontes obligó a la formación de nuevos maestros, cada vez más jóvenes, cada vez más improvisados.


Como si fuera poco, el Comandante en Jefe, que decidía lo mismo la distribución de la cerveza o la introducción del pastoreo intensivo, decidió reclutar maestros entre los recién egresados del preuniversitario, sobre todo para el déficit de maestros de la capital.
Una marea de jóvenes de otras provincias cuyos mediocres índices académicos les vedaron el acceso a una carrera universitaria, respondió al atractivo de vivir en La Habana, ganar un magnífico sueldo y evitar el Servicio Militar.
El Comandante decidió además que esos maestros impartirían todas las asignaturas. Los lectores que tengan una marcada inclinación hacia las ciencias o hacia las letras, podrán imaginar cómo serían las clases de las asignaturas no preferidas; y todos podrán imaginar cómo serían las clases en general, con sus dignas excepciones.


Pueden rastrear las cifras de los exámenes de ingreso a la Universidad, existe en internet una recopilación de disparates escogidos; poseemos un preocupante número de profesionales universitarios con errores ortográficos, y ojalá la ignorancia de un médico o de un ingeniero solo tenga que ver con asuntos de ortografía. Muchos de estos profesionales balbucean ininteligiblemente por su mala dicción o leen haciendo pausas y equivocándose, pues ni leer de corrido logran.

Esta situación es el resultado de maestros apresurados y padres también formados por maestros apresurados. Ni en la escuela ni en la casa los patrones ayudan.
Pero, ¿y el Hombre Nuevo? Nunca llegó a cuajar en ninguna Secundaria o Preuniversitario en el campo, donde la convivencia tuvo más que ver con el matonismo carcelario que con el altruismo comunista.

Los hijos de aquellos egresados del experimento estudio-trabajo que se quedaron en Cuba, aprendieron a diferenciar el discurso público y la opinión privada, a decir que sí pensando en otra cosa…
A nuestro Hombre Nuevo el concepto de libertad no le dice gran cosa, pero sus ojos se animan cuando le hablan del último Áifon, se anota subrepticiamente en la lotería de visas con la esperanza de ganar y ha adoptado como filosofía de vida la divisa de una cadena de tiendas en divisas: lo mío primero.







viernes, 20 de noviembre de 2015

Las redadas contra los cuentapropistas se han convertido en un fenómeno cotidiano en la isla. Llegan, detienen, multan y decomisan la mercancía de los vendedores, que no tienen manera de defenderse

Como parte de la implementación de los Lineamientos de la Po­lítica Económica y Social aprobados por el VI Con­greso del Partido Comunista de Cuba, las actividades del trabajo por cuenta propia crecieron y entre ellos un transporte alternativo: los bicitaxis.
Si bien es cierto que suman 232 trabajadores pineros con licencia operativa del transporte para tener y conducir esos medios, la cifra no es absoluta, se sabe que existe un personal que conduce ilegalmente y entre las principales violaciones en las cuales incurren están el no poseer la inspección técnica, tenerla vencida o desactualizada y transportar pasajeros sin documentación.


Ante el incremento de estas manifestaciones negativas, los órganos estatales del municipio especial refuerzan la labor de inspección y aplican las multas a partir de las violaciones del decreto 193, que regula las contravenciones sobre la vialidad, el control técnico, el registro de vehículos, la preparación de los conductores y la licencia de conducción.
También se comprueba que se incumple el contenido del decreto 261 que exige la documentación requerida, no parquear en lugares prohibidos y enseñar los documentos que acreditan que es el propietario y único autorizado para conducirlo, ya que se dan casos en que el vehículo lo prestan o alquilan, proceder ilegal que puede llevar a aplicar medidas drásticas como el decomiso del bicitaxi.
Pero esta indisciplina no solo se resuelve con un cambio de conducta del portador del transporte, sino de la respuesta consciente del pueblo para que en la comunidad donde vive esta persona, reciba la orientación y conozca que existen legislaciones que cuando se violan cae el peso de la ley sobre el infractor.
Los Inspectores Estatales del Transporte y de la Dirección Integral de Supervisión impusieron  629 multas, con más de 46 000 pesos ingresados al presupuesto del Estado por ese concepto, sin embargo, las violaciones continúan aunque en número menor, lo que exige sostener el control.
No es eliminarlo, porque resuelven el movimiento de las personas. Usarlo depende de la voluntad del viajero, pero acogerse a las leyes es obligación de los conductores de bicitaxis.

Operativo policial en Playa
Un operativo este miércoles en el municipio Playa culminó con el arresto de más de una decena de vendedores por cuenta propia, multas de 1.500 pesos y la confiscación de los estantes y carretillas que usaban en áreas como La Puntilla, La Copa, el Centro Comercial de 22, y el de 5ta y 42, para exponer sus venta.

El reportero ciudadano Vladimir Turró dijo a Marti Noticias que la redada contra carretilleros, vendedores de viandas, especias, palos de escobas, colchas de trapear y útiles para el hogar, entre otros artículos, la realizaron policías e inspectores vestidos con ropa de civil.

Por su parte, un cuentapropista que trabaja en el área, y que pidió el anonimato, dijo a Martí Noticias que las personas vestidas con ropa de civil llegaron como si fueran a comprar algo, y cuando los vendedores procedieron a la venta les mostraron el carnet de inspectores y policías y procedieron a ocuparles los artículos y las carretillas donde exhiben sus ventas.

“Las razones que exponen para multar y detener es que estamos fuera del área establecida para realizar las ventas“, dijo el hombre de 39 años de edad que en otras ocasiones ha sido multado a 1.500 pesos por exponer su catálogo de venta de artículos.

Las regulaciones para la venta por parte de los cuentapropistas establece que no pueden permanecer en los alrededores de centros comerciales como La Puntilla, el de 5ta y 42, y el mercado ubicado en la calle 70, “por eso es que nos multan cada vez que nos sorprenden por esa zona”, explicó.
“Esos operativos cada vez son más frecuentes”, asegura el hombre.
“Durante esta semana he visto aquí en Playa los casos de tres vendedores, el martes cuatro, y ayer miércoles todos fueron multados, detenidos y sancionados con actas de advertencia.
El hombre denuncia que es un abuso lo que les hacen, pero asegura que tienen que arriesgase y volver al área a trabajar porque “no nos queda otra opción para ganarnos la vida“.





 

La revolución cubana suma más de 7.000 muertes en su aniversario número 55

 
Un informe recoge el número de víctimas desde el 1° de enero de 1959 en la isla. Entre las causas figuran fusilamientos, huelgas de hambre en las cárceles o deshidratación en las balsas que intentan huir por el Estrecho de Florida.
Siete mil seiscientos treinta y cuatro muertes fueron registradas durante los 55 años del período castrista, de acuerdo con datos recabados por la organización internacional defensora de los derechos humanos Cuba Archive.
La cifra es la sumatoria de 7.101 muertes provocadas por el Estado castrista y 322 atribuidas a distintas acciones llevadas adelante por opositores contra el régimen de los Castro. Las restantes 211 muertes fueron provocadas por motivos políticos por parte de otros actores.
El primer grupo incluye ejecuciones por fusilamiento, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones.
En el informe de Cuba Archive también se establece que han muerto 16 presos en huelga de hambre en las cárceles cubanas y 299 por negligencia médica en las mismas prisiones. Además, se enumeran 144 suicidios por causas políticas, 50 muertes no intencionales en prisión y 8 por ataques terroristas.
Por último, figuran en el listado 964 muertes de cubanos en intentos por salir del país -deshidratados, ahogados o simplemente desaparecidos-, previas a la habilitación por parte del gobierno de Raúl Castro de los viajes al extranjero en el contexto de las recientes reformas.
Entre los 322 fallecimientos que se atribuyen a distintas acciones contra el régimen cubano, se incluyen muertes y desapariciones en combate y fuera de éste, además de las causadas por las Fuerzas Armadas de países extranjeros.
Según el informe, actualizado el pasado 15 de diciembre de 2013, durante el régimen de Fulgencio Batista -previo a la revolución- 1553 personas habían muerto por motivos que comprenden asesinatos y desapariciones en acciones contra el Estado y muertes en combate.
Represión en aumento
El aniversario número 55 de la revolución cubana, celebrado el 1° de enero de 2014, llega en medio de múltiples denuncias por persecuciones, represiones y detenciones a dirigentes opositores.


Infobae habló con la directora de Cuba Archive, María C. Werlau, quien explicó que las altas cifras de muertes y desapariciones a cargo del régimen, sumadas a las restricciones a la libertad de expresión y de asociación, son la contracara del proceso de reformas económicas encabezado por Raúl Castro.
“Hay una correlación entre la apertura económica y la represión. A más apertura económica, mayor represión”
“Hay una correlación directa entre la apertura económica y la represión. A más apertura económica, mayor represión. Esto es lo observable. La violencia contra opositores se ha incrementado desde que asumió Raúl”, afirmó Werlau. “Actúa la represión porque el régimen necesita controlar más a la población“.
Además, la especialista dijo que las medidas tomadas por el Estado cubano no apuntan a una verdadera apertura económica, sino que tienen el objetivo de establecer un capitalismo de Estado como el de China o Vietnam.
“Se busca crear una nueva élite capitalista y corrupta ligada al poder: Con eso se crean intereses fuertes que buscan que sean la base y el sostén del régimen político vigente”.
Por último, Werlau aclaró que las medidas aplicadas en Cuba no apuntan al desarrollo de negocios capitalistas convencionales y aseguró que el futuro de la isla se ha vuelto absolutamente dependiente de lo que suceda en Venezuela. “Yo creo que les será muy difícil sobrevivir a una caída abrupta de la ayuda venezolana“, sentenció.










¿Somos felices aquí­?
Desde finales de los 90` en Cuba se experimenta un acelerado descenso en los niveles de fecundidad, afectándose así el crecimiento demográfico de forma negativa, desfavorable situación que conduce a la nación hacia el envejecimiento poblacional, que aunado al complejo fenómeno del éxodo de los jóvenes hacia otros países, constituye una seria problemática que deja en ciernes el relevo generacional y productivo, comprometiendo así irreversiblemente el futuro económico y social de la nación.
Disimiles son las causas de esta problemática, muchas de ellas relacionadas con la incompetencia e indolencia de un Gobierno que no es capaz de implementar un programa que fomente y torne en una posibilidad real y viable algo tan natural e inherente a la humanidad misma como la maternidad y sobre todo que coadyuve a su normal desarrollo psíquico, espiritual y material.
Como clave del dilema principal, nos encontramos con la ausencia de un espacio propio donde desarrollar el clima necesario para la creación de una nueva familia. En los hogares cubanos encontramos cierta mixtura generacional que conspira incluso contra la indispensable privacidad de la pareja, la convivencia se torna entonces irresistible al confluir las limitaciones económicas en contraposición con algo tan cotidiano como los gustos televisivos y culinarios, las distintas costumbres y hasta el tiempo dedicado al cuidado de la higiene personal (imagine usted la rutina de un amanecer cualquiera, en un apartamento concebido originalmente solo para cuatro personas que consta por lo general de un solo baño, donde habite una familia conformada por tres matrimonios de distintas generaciones incluido dos niños pequeños en edad escolar, los inconvenientes que conllevaría el mero hecho de aprestarse a salir cada mañana). Historias así se repiten tras las puertas de miles de hogares cubanos. No nos llamemos a engaño con eso de que: Donde caben dos caben cuatro, quizás suene bien al oído, pero no al estomago, ni responde a la noción más elemental de confort.
Recapitulando un tanto las estadísticas de fecundidad de La Isla, veremos que estas han sufrido variaciones con el de cursar del tiempo, observando los registros asistimos también al hecho del descenso de la mortalidad infantil, de unos 200 a principios del año 1900, hasta niveles cercanos a los 60 por cada mil nacidos vivos para finales de la década de 1950.
También la presencia de la inversión extranjera, tuvo un impacto positivo en el ámbito social y domestico al generar un crecimiento de los ingresos, fomentando a su vez la inmigración desde distintos países de millares de personas que arribaban a la Isla con la perspectiva de mejorar sus vidas (hecho que resulta irónicamente controversial 60 años y tantas balsas después).
Con la llegada de la Revolución parecía que estos niveles se mantendría estables dada las altas expectativas que la maquinaria ideológica comunista se dio a la tarea de instrumentar. Luego el tiempo se encargaría de exponer la cruda realidad a que estábamos destinados a padecer en este Alcatraz Caribeño.
Aparecieron flagelos sociales como la división familiar por motivos religiosos o políticos, la acentuada politización de la educación y la niñez, el adoctrinamiento de las nuevas generaciones, programas que de manera manifiesta restaron autoridad a los padres sobre la educación de sus hijos (las escuelas en el campo) y conllevaron a la atomización de una sociedad que se vio obligada, con la pérdida de sus tradiciones, a cambiar el culto religioso por el culto a la personalidad del líder.
Se produjo entonces un descenso paulatino de la fecundidad hasta alcanzar, ya en 1978, alarmantes niveles por debajo incluso del concepto de remplazo poblacional, llegando a los años 1990 a experimentar su cota mínima histórica de 1.44 hijos por mujer, cuando el deterioro de las condiciones de vida del cubano de a pie fue tal que para algunas parejas el posible nacimiento de un hijo llego a representar un riesgo inmediato para la supervivencia de un núcleo familiar que no lograba satisfacer siquiera sus necesidades básicas.
Si bien aumentó la esperanza de vida tanto para las mujeres como para los hombres, luego, en un futuro no muy lejano, seremos entonces una Isla colmada de ´´abuelitos felices´´.
Como padres nos sentimos en la gustosa obligación de entregarle a nuestros hijos lo mejor, y ¿cómo lograrlo?, cuando se debe escoger entre comprarle al niño un juguete o un par de zapatos para la escuela, sacarlo a pasear sin comprometer luego la compra de insumos semanal, sin mencionar lo complicada que se torna la situación cuando los chicos crecen, llegan a la adolescencia y con ello el estar a la moda, la aceptación del grupo y los pagos a los profesores particulares para así atenuar las deficiencias del sistema educacional y que el muchacho logre llegar a la Universidad. ¿Cómo enfrentar estos retos cotidianos con un mísero salario, siendo honestos y sin que nos tiemble las piernas de solo imaginarlos?
Es hora de analizar de manera objetiva y concienzuda las causas y las consecuencias antes del que alarmante descenso de la fecundidad en Cuba se convierta en un fenómeno irreversible, pero sobre todo en qué solución tentativa y viable pudiese implementarse ante tan crítica problemática social.
Aun cuando la prensa oficialista nacional ha tratado el tema, lo aborda desde luego mediante la óptica que le resulta más conveniente, llegando a pronunciarse de manera despectiva en relación a la actual generación, tildando a las jóvenes parejas en edad reproductora de no ser consecuentes con la situación, acusando además a los gobiernos de distintos países de fomentar la emigración de los jóvenes profesionales (padres en potencia), desentendiéndose claro esta de aquellas realidades que afloran a simple vista y que evidencian los motivos a los que responde este éxodo. Desvirtuando así la cuota de responsabilidad del Estado por mantener durante más de cincuenta años un sistema económico tan solo en función de su perpetuación en el poder.
Téngase en cuenta que según los últimos estudios demográficos para el 2025 uno de cada cuatro cubanos rebasará los 60 años de edad colocando a la Isla a la cabeza de los países de América Latina, aumentando así los jubilados y pensionados para ese entonces, situación que no será solucionada tan solo mediante programas tan poco prácticos y objetivos como la llamada Universidad del adulto mayor o la controversial postergación de edad para retiro laboral, acciones que ni siquiera atacan la problemática de base o causa determinante.
Al parecer el Gobierno prefiere ignorar esta situación como una de las tantas que aquejan a la población cubana y que por lo visto se supone sea resuelta por obra y gracia del santoral mítico propio del proceso revolucionario. Permitir o justificar posturas que pretendan el desentendernos o disgregarnos del tema, nunca precipitará por si solo una solución que revierta este complejo y serio proceso.
La permanencia durante tanto tiempo de las dificultades económicas conlleva a las conductas extremas que han dado lugar a la reconfiguración del actual comportamiento reproductivo, conduciendo la creación de una familia pequeña como una estrategia más eficiente en la esfera económica ante la ausencia de programas legislativos y gubernamentales que fomenten de manera sustentable una maternidad y paternidad responsables, aceptando que estas se hallan condicionadas por el entorno económico, político y sociocultural, que responde en sí mismo a una idiosincrasia y una historia propias.
Razonar esto se hace imprescindible para la consecución de una herramienta que, sin desentenderse de las realidades e intereses particulares, se articule en el bien común de una sociedad que hoy por hoy pierde de a poco sus valores morales y su dignidad humana bajo la egida caprichosa de un puñado de déspotas que se han hecho con los destinos y la voluntad de la nación, casta acostumbrada a tomar decisiones al margen de las necesidades de su pueblo y por ende, de los principios democráticos que sustentan el bienestar de la sociedad toda, que actúen como garantes del cambio necesario hacia una nueva cultura de compromiso para con la vida y la libertad plena, la tolerancia y la convivencia armónica. Actitudes todas basadas en la libertad personal en que se apoya la propia Democracia como institución que garantiza el funcionamiento de la infraestructura social, y que lleva a la nación a un estado de bienestar perceptible, al contar con las acciones de liderazgo sensatas que den como resultado la toma de decisiones consecuentes tanto con el interés poblacional más inmediato, como para la implementación de proyecciones de vastas perspectivas futuras y objetivas que brinden la necesaria estabilidad socio económica y política a la nación y a los individuos, dando lugar entonces al clima de confianza indispensable para la creación de nuevos y sólidos proyectos de familia.
Otro fenomeno que merece un analisis a parte es la apatia politica que reina entre la juventud, esa masa critica productora del cambio en cuialquier sociedad, todo lo cual responde a esa reprogramacion cognitiva que han realizado sistematicamente los ideologos del regimen, al proyecto del hombre nuevo, apenas existe preocupacion por los destinos de nuestra Nacion, no hay un comprometimiento por la verdadera democratizacion de la sociedad, ni por convertirse en entes activos del cambio, mas bien un conformismo para con las dadivas que da el gobierno, ese ensayo de internet y otras aparentes aperturas que se muestran, hoy para el joven cubano resulta mas sencillo marcharse del pais, y para los que no pueden hacerlo, les basta enagenarse con la subcultura de la marginalidad que se promociona desde los distintos lobys de poder cubanos. Es triste, para cuando abran los ojos sera demaciado tarde, ya habra pasado esa hermosa etapa de los años mas preciados que poseemos.
Jóvenes de esta Cuba de hoy, de no tomar el asunto con la seriedad que precisa, no solo legaremos a las futuras generaciones de cubanos un país con la economía e infraestructuras devastadas, sino que, ni siquiera seremos capases de asegurar el poder contar con el capital humano indispensable, para una futura recuperación y posterior desarrollo.