El Estado planea cerrar la feria instalada en Fin de Siglo
La conocida tienda de la calle Galiano, en Centro Habana. Los trabajadores por cuenta propia
instalados en el lugar esperaban recibir la notificación oficial
durante una reunión convocada días atrás por la Empresa Provincial de
Comercio, que les arrienda el local, y la Central de Trabajadores de
Cuba (CTC, sindicato controlado por le Gobierno).
Sin embargo, el encuentro, programado en el Palacio de la Rumba, fue
suspendido "por falta de fluido eléctrico", cuando ya un centenar de
cuentapropistas se habían reunido en el Parque Trillo.
Ante la propuesta de realizar la reunión allí mismo, la representante
del Sindicato Nacional de Industria se negó. "Esto no es así, hay que
sentarse con calma, porque se tocarán temas escabrosos", dijo.
Hace varios meses los cuentapropistas de Fin de Siglo conocieron, a
través de trabajadores de Comercio, los planes para sacarlos de la
tienda.
Alarmados por la situación, plantearon su preocupación en reuniones
con Conrado Jiménez, subdirector técnico de la Empresa de Comercio de La
Habana, y otros funcionarios.
Según aseguran, en esos encuentros los representantes de la entidad
estatal no negaron las intenciones, pero afirmaron que no había fecha
para el traslado.
Por otro lado, los representantes de la CTC, entre ellos Alexis Bron,
del Secretariado de Asuntos Económicos Laborales y Sociales de Centro
Habana, escucharon los planteamientos de los cuentapropistas, pero no
han podido dar una respuesta concreta.
En busca de más datos, DIARIO DE CUBA llegó a la Empresa de Comercio.
Mirtha González, encargada de atender a los distintos sindicatos en esa
institución, dijo que la situación aún estaba "en proceso" y, por
tanto, no se brindaría "ningún tipo de información".
"Cuando se convoque próximamente a los miembros del sindicato de la
feria se sabrá qué es lo que toca", dijo González y añadió que "tiene
que ver con la Ley 60".
Dicha legislación establece un procedimiento para arrendar a cuentapropistas establecimientos comerciales estatales en desuso.
Pretextos para la expulsión
Durante una década los trabajadores por cuenta propia han renovado,
año tras año, su contrato de arrendamiento del espacio que ocupan en la
tienda. Temen que eso no ocurra el próximo mes de enero y los desalojen
del lugar sin mayores explicaciones.
Uno de los pretextos de las autoridades para sacarlos del local sería
recuperar tienda, que fue uno de los principales comercios de la
capital desde antes del triunfo de la Revolución. A ello se suma el
deplorable estado del inmueble.
Esta justificación genera disgusto entre los trabajadores, pues el
contrato con la Empresa de Comercio establece que el 30% de la
recaudación del alquiler del lugar debe ser destinado a reparaciones. El
área por cuenta propia de Fin de Siglo aporta al presupuesto del Estado
aproximadamente 2.700.000 pesos cubanos cada año (unos 108.000
dólares), solo por concepto de arrendamiento.
Vendedores y artesanos de Fin de Siglo —quienes pidieron que sus
nombres fueran cambiados para este reporte— se preguntan qué se ha hecho
con esos fondos durante la década que llevan ya en el lugar.
En noviembre de 2012, relatan, el Gobierno les informó sobre la
realización de obras de restauración. Los ejecutores del proyecto serían
la empresa de construcción SECONS y Diseño Ciudad Habana (DCH).
Pero "eso nunca sucedió, porque la empresa de Comercio a la cual se
le arrienda el local no cumplió con los términos del contrato. Sabemos
que llegaron a hacer un apuntalamiento en la planta alta, que después
alguien 'de arriba' mando a quitar, a pesar de la seguridad que
representaba para nosotros", recuerda Lili, una de las cuentapropistas.
"Después vino una brigada, hizo algunas reparaciones y desapareció.
Nunca se nos dijo a dónde fueron a parar el dinero, los materiales.
Pedimos la información y nos dijeron que no tenían por qué rendirnos
cuentas", añade.
Los trabajadores del lugar aseguran que han manifestado su
disposición de asumir la rehabilitación con esfuerzo propio y constituir
una cooperativa no agropecuaria, fin para el cual incluso contrataron
un abogado. Como cooperativa, podrían rentar el local con mayores
garantías en cuanto a tiempo.
Lo que desean, dicen, es un lugar donde mantener la feria unida; no
separarla en pequeños locales, sino establecerla en un punto permanente,
que pudiera ser, sugieren, la tienda Flogar, también en Centro Habana.
"Si nos van a trasladar, ¿por qué no se reúnen con nosotros? ¿Por qué
tanto secretismo? Necesitamos un lugar fijo, porque en cada traslado
tenemos que cambiar los mecanismos de venta, adaptarlos a los clientes
de la zona", se queja Jorge, cuentapropista desde hace más de 15 años.
Por su parte, Luis explica: "Siempre hemos defendido el criterio de
feria, porque tres gatos en un lugar no hacemos nada. Por lo que
sabemos, nos van a trasladar a las instalaciones construidas frente a la
tienda, o a la Cancha, en Galiano y Virtudes, locales con un área de un
metro cuadrado por trabajador, donde vamos a estar más hacinados y en
peores condiciones".
La historia empezó el siglo pasado
Quienes mantienen sus mesas de venta en la tienda de Galiano
recuerdan que no es la primera vez que tienen que cambiar de sitio. La
historia de los cuentapropistas de Fin de Siglo es larga.
Muchos de ellos tuvieron que abandonar sus empleos como médicos,
abogados o maestros durante el momento más duro del llamado "Período
Especial" y sumarse a la nueva modalidad económica.
Comenzaron a trabajar como colectivo en la Quinta de los Molinos (en
la Avenida Carlos III), después los trasladaron a la Avenida de los
Presidentes y luego a la Feria del Malecón (en Primera y D).
"En aquellos momentos aportábamos tanto que en el Consejo Popular nos
decían que éramos más rentables que algunos hoteles. Por ejemplo, yo,
que soy zapatera, pagaba 172 dólares al mes por mi licencia, más todos
los pagos que hacíamos", comenta Aracelys.
Cuando ya la Feria había ganado prestigio nacional y visitantes
extranjeros la recomendaban, los trasladaron para el Ten Cent de
Galiano.
La opinión de los trabajadores no importó, afirma Rolando. "Me dieron
dos opciones: o vas para Galiano, o vas para tu casa", relata.
Los trabajadores de Fin de Siglo fueron los primeros cuentapropistas
en sindicalizarse, en 1996, cuando radicaban en el Malecón. Sin embargo,
se quejan de problemas administrativos, mala gestión, desvío de
recursos y extorsión por parte de inspectores estatales, ante los
cuales, dicen, no encuentran protección.
lunes, 20 de junio de 2016
Defensoria y denuncias del pueblo cubanano
Los
vecinos de esta barriada llevamos meses quejándonos ante el Delegado
del Poder Popular en cuanto a la permanencia de grandes cantidades de
basura y escombros en la esquina donde existe una posta médica y un
puesto de venta de productos del agro, sin haber recibido aún la
adecuada respuesta y mucho menos la acción específica de la mejora
en los ciclos de recogida por parte de Comunales.
Así
manifestamos además nuestro temor de adquirir enfermedades
contagiosas como el Dengue o Leptospirosis debido a la presencia de
roedores y muchas moscas e insectos producto al mal servicio de
recogida de desechos sólidos por parte de la Empresa Comunales.
Semanalmente
se aglomera gran cantidad de basura frente a la entrada de la Posta
del Médico de la Familia, en la calle Concepción e/ Lawton y San
Anastasio barriada de Lawton, todo lo cual además de afear el barrio
y resultar sumamente repulsivo constituye un foco de vectores y
enfermedades en la comunidad.
La
Habana, 5 de junio de 2016
Defensorias y denuncias de la poblacion cubana.
Asunto:
Vertedero de basura junto a bodega y carnicería.
Imaginen
lo que significa tener que pasar todos los días por la esquina de la
cuadra en que resides y asistir a tan repugnante situación que se
deriva de un vertedero enorme y siempre colmado y hediondo justo a
las puertas de la bodega donde debes comprar los pocos alimento que
aun envían mensualmente, por lo que manifestamos el temor de los
vecinos de adquirir enfermedades contagiosas como el Dengue o
Leptospirosis debido de basuras y escombros consecuencia del mal
servicio de recogida de desechos sólidos por parte de la Empresa
Comunales.
Por
lo que se aglomera gran cantidad de basura semanalmente en la
intersección de las calles Concepción y Delicias, barriada de
Lawton, donde además existe muy cerca una Posta Médica, además de
ello, para empeorar la situación se estanca agua albañal,
aumentando así la peligrosidad de la propagación de enfermedades,
lo que sin dudas constituye un peligro para la comunidad.
En
espera de una respuesta: Consejo de vecinos.
Dado
en La Habana a los 3 de Junio de 2016
viernes, 10 de junio de 2016
Defensorias y denuncias de la Poblacion
A
Dirección Municipal De Salud, Higiene y Epidemiologia
A
La Dirección Municipal de Servicios Comunales Municipio 10 De
octubre
Los
vecinos de esta barriada llevamos meses quejándonos ante el Delegado
del Poder Popular en cuanto a la permanencia de grandes cantidades de
basura y escombros en la esquina donde existe una posta médica y un
puesto de venta de productos del agro, sin haber recibido aún la
adecuada respuesta y mucho menos la acción específica de la mejora
en los ciclos de recogida por parte de Comunales.
Así
manifestamos además nuestro temor de adquirir enfermedades
contagiosas como el Dengue o Leptospirosis debido a la presencia de
roedores y muchas moscas e insectos producto al mal servicio de
recogida de desechos sólidos por parte de la Empresa Comunales.
Semanalmente
se aglomera gran cantidad de basura frente a la entrada de la Posta
del Médico de la Familia, en la calle Concepción e/ Lawton y San
Anastasio barriada de Lawton, todo lo cual además de afear el barrio
y resultar sumamente repulsivo constituye un foco de vectores y
enfermedades en la comunidad.
La
Habana, 5 de junio de 2016
lunes, 6 de junio de 2016
"Tanques contra la libertad". Conmemoracion del 4 de Junio de 1989
Sin lugar a dudas, los acontecimientos que tuvieron lugar en la plaza
de Tiananmen, sobre todo el referente al 4 de junio de 1989, son de
los más fuertes de la década del 80 en Asia.
El 3 de junio de 1989, por la noche, el Ejército Popular de Liberación
(EPL) entró en las calles de Pekín a sangre y fuego para poner fin a
seis semanas de protestas pacíficas por parte de decenas de miles de
estudiantes, obreros e intelectuales, que pedían reformas políticas y
se quejaban de la gran corrupción reinante y la inflación. La ley
marcial había sido declarada el 20 de mayo, en medio de luchas
internas de poder en un Partido Comunista Chino (PCCh) dividido sobre
cómo hacer frente a las manifestaciones. A instancias del ala dura del
partido, el líder chino, Deng Xiaoping, optó por la represión, y los
soldados se abrieron paso hacia la plaza Tiananmen a disparos. Varios
cientos de personas -miles, según algunas fuentes- cayeron bajo las
balas en las calles que conducen a Tiananmen. Algunos soldados fueron
linchados y camiones militares incendiados por los manifestantes en
respuesta. Para las 5.40 del 4 de junio, la plaza había sido
desalojada.
Una protesta estudiantil reclamando mayores libertades políticas y
democracia, terminó en una represión descontrolada hacia la población
civil, mientras los jerarcas del gobierno chino se encerraban aún más
en sus asuntos internos. Lo que llama la atención de las protestas no
son las proclamas en sí mismas, sino el alto grado de adhesión que
tuvieron en la población, lo que se manifestó en la gran cantidad de
gente que se apostó en la plaza durante el tiempo que duró la
protesta, y también en que salieron a manifestarse en otras ciudades
de China. No sólo en Pekín sino también en el interior del país, tanto
los estudiantes como los obreros apoyaron a los estudiantes pekineses
en sus reclamos de reformas políticas acompañando a las económicas.
También sorprende el éxito que tuvo el gobierno chino en la represión:
después de Tiananmen, al menos hasta el día de hoy no se volvió a
realizar ninguna manifestación ni protesta importante en China, y los
partidos opositores se hallan divididos.
Los líderes estudiantiles siguieron caminos diferentes. Wang Dan fue
encarcelado hasta 1998 y ahora estudia Historia en la Universidad de
Harvard, ya que fue puesto en libertad con la condición de abandonar
China. Chai Ling no fue encarcelada, pero fue desterrada y se graduó
en Harvard. Hoy tiene una empresa de Internet con sede en Boston, no
participa en política y se niega a conceder entrevistas en las que se
le pregunte sobre Tiananmen. Por último, Wuer Kaixi, luego de
exiliarse en Francia y Estados Unidos (donde también estudió en
Harvard), hoy vive en Taiwán y trabaja en programas de radio,
ocasionalmente aparece en televisión y está afiliado al Kuomintang
(1). Estos tres eran, en 1989, los líderes más representativos del
movimiento estudiantil, aunque desde luego no los únicos. No es mi
intención extenderme en la vida actual de los protagonistas, sino
evaluar el rol que tuvieron en Tiananmen. El propósito de este trabajo
es poder desarrollar el proceso que llevó al 4 de junio de 1989,
mostrando diferentes interpretaciones sobre las causas de cada
acontecimiento particular. Para eso, ante cada avance y descripción de
algún incidente, voy a detallar las hipótesis vertidas por los textos
consultados, que son precisamente en los que me basé para hacer el
trabajo.
La masacre de la plaza de Tiananmen no es sólo lo que ocurrió entre el
3 y el 4 de junio de 1989, sino que es un proceso que se desata a lo
largo de un cierto período de tiempo. Ya en 1986 hubo otras protestas
estudiantiles, y en 1989, luego de la muerte de Hu Yaobang, junto con
los funerales, aumentaron las proclamas. El 17 de abril de 1989 hubo
una gran manifestación en la plaza que también fue reprimida (desde
luego, no con la magnitud que tendría en junio), cuando los
estudiantes solicitaban la presencia de Li Peng en Zhongnanhai (6), y
los funerales de Hu Yaobang también se realizaron en medio de un clima
hostil, con presencia de guardias de seguridad custodiando la
ceremonia oficial y con discursos de ocasión en los que se permitió
ver un principio de división dentro de la cúpula partidaria.
Después de esto, el movimiento estudiantil pareció ir perdiendo
fuerza, retomando las clases pero no sin evitar comentarios acerca de
lo que en ese momento se estaba gestando. Sin embargo, se formó el
Sindicato Provisional de Estudiantes de Pekín, que luego sería el
Sindicato Permanente de Estudiantes de Pekín, que no llegó a ser
reconocido legalmente por el gobierno. Por parte de éste, el 26 de
abril se publicó un editorial en el Diario del Pueblo donde, en
esencia, se trata a las protestas como una conspiración e insurrección
planeada. Este editorial provocó una fuerte oposición por parte de los
estudiantes, que al día siguiente convocaron una manifestación de
150.000 personas. Fue, precisamente, la magnitud de ésta manifestación
lo que llevó a los estudiantes a radicalizarse en sus propuestas. El
gobierno publicó un editorial más suave que el anterior, y convocó al
diálogo, aunque esto último fue más que nada una farsa orquestada con
sindicatos estudiantiles oficiales.
Increíblemente Veinte años después, Tiananmen sigue siendo un tema
tabú en China. Pekín ha construido un sólido muro de silencio, en un
intento por borrar el drama de la historia. Las autoridades suprimen
todo debate al respecto, vetan la información en los medios oficiales,
censuran Internet y someten a vigilancia y detienen a los activistas y
familiares de las víctimas, que cada año por estas fechas exigen a
Pekín que pida perdón, revele cuánta gente murió, haga públicos sus
nombres y revierta el veredicto oficial de que los manifestantes eran
"contrarrevolucionarios".
"El otro día tuvimos una reunión en la que nos prohibieron que
habláramos del tema con otra gente y nos dijeron que estuviéramos al
tanto por si alguien quería organizar algún acto o manifestarse",
cuenta con cautela un funcionario del Gobierno. Ayer fueron bloqueados
el servicio de correo electrónico Hotmail y el de mensajes Twitter.
"El departamento de Propaganda y la policía política han establecido
un sistema de estricta censura. La autocensura y la ignorancia de las
jóvenes generaciones de periodistas chinos hace el resto", afirma la
ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Esa noche miles de estudiantes chinos fueron asesinados por las tropas
del ejército comunista cuando reclamaban derechos individuales,
libertad y acceso a la propiedad privada. Desde entonces la plaza fue
clausurada y tan sólo inaugurada años después con un nuevo nombre y
con el reloj del tiempo empezando desde cero.
La condena internacional fue demasiado tibia y la cuestión de los
derechos humanos en China sigue siendo el principal lastre en sus
relaciones diplomáticas.
En la actualidad, en China apenas circulan noticias o fotografías que
hagan referencia a lo sucedido en las noches del 3 y 4 de junio de
1989, que puso fin a más de dos meses de protestas.
Pero la China de hace 20 años no es la misma hoy. "China ha avanzado
mucho desde 1989, aunque es una pena que no sea más democrática. El
Gobierno no habla de lo ocurrido, pero eso no significa que no haya
aprendido la lección. Entonces había mucha rabia y un gran
descontento. Los intelectuales y profesionales urbanos jugaron un
papel muy importante. Pero ahora no habrá otro 1989, porque el
Gobierno ha demostrado ser muy resistente y adaptable. Ha cortejado a
los profesionales urbanos y a los académicos, y ahora los trata muy
bien. Intelectuales y estudiantes están contentos", asegura Zhang
Lijia, antigua obrera, líder durante las protestas en Nanjing (capital
de la provincia costera de Jiangsu hoy escritora. "China se ha
convertido en materialista, y el Gobierno anima esto. Por un lado, se
muestra más humano y popular y por otro reprime con dureza a quien
disiente. Dice: 'No pienses en democracia, tienes muchas
oportunidades, aprovecha y olvídate de la política".
Movimientos similares al de China en ese mismo año acabaron con los
regímenes socialistas del este de Europa, mientras que en el régimen
asiático aquella "Primavera de Pekín" fue sangrientamente reprimida
con armas de fuego y tanques.
Llegaran tal vez acontecimientos como estos a poner fin al régimen
dictatorial de los Castro!, esperemos que no sea derramada mas sangre
en nombre de la Democracia y que los tiranos conscientes de sus
desmanes y crímenes den paso a una verdadera Cuba Independiente y
Democrática.
La Biblioteca Independiente Reinaldo Arenas y activistas del Partido
Político Cuba Independiente y Democrática y del Movimiento Opositores
por una Nueva República realizan este fin de semana velada
conmemorativa por las víctimas de esta matanza
Sin lugar a dudas, los acontecimientos que tuvieron lugar en la plaza
de Tiananmen, sobre todo el referente al 4 de junio de 1989, son de
los más fuertes de la década del 80 en Asia.
El 3 de junio de 1989, por la noche, el Ejército Popular de Liberación
(EPL) entró en las calles de Pekín a sangre y fuego para poner fin a
seis semanas de protestas pacíficas por parte de decenas de miles de
estudiantes, obreros e intelectuales, que pedían reformas políticas y
se quejaban de la gran corrupción reinante y la inflación. La ley
marcial había sido declarada el 20 de mayo, en medio de luchas
internas de poder en un Partido Comunista Chino (PCCh) dividido sobre
cómo hacer frente a las manifestaciones. A instancias del ala dura del
partido, el líder chino, Deng Xiaoping, optó por la represión, y los
soldados se abrieron paso hacia la plaza Tiananmen a disparos. Varios
cientos de personas -miles, según algunas fuentes- cayeron bajo las
balas en las calles que conducen a Tiananmen. Algunos soldados fueron
linchados y camiones militares incendiados por los manifestantes en
respuesta. Para las 5.40 del 4 de junio, la plaza había sido
desalojada.
Una protesta estudiantil reclamando mayores libertades políticas y
democracia, terminó en una represión descontrolada hacia la población
civil, mientras los jerarcas del gobierno chino se encerraban aún más
en sus asuntos internos. Lo que llama la atención de las protestas no
son las proclamas en sí mismas, sino el alto grado de adhesión que
tuvieron en la población, lo que se manifestó en la gran cantidad de
gente que se apostó en la plaza durante el tiempo que duró la
protesta, y también en que salieron a manifestarse en otras ciudades
de China. No sólo en Pekín sino también en el interior del país, tanto
los estudiantes como los obreros apoyaron a los estudiantes pekineses
en sus reclamos de reformas políticas acompañando a las económicas.
También sorprende el éxito que tuvo el gobierno chino en la represión:
después de Tiananmen, al menos hasta el día de hoy no se volvió a
realizar ninguna manifestación ni protesta importante en China, y los
partidos opositores se hallan divididos.
Los líderes estudiantiles siguieron caminos diferentes. Wang Dan fue
encarcelado hasta 1998 y ahora estudia Historia en la Universidad de
Harvard, ya que fue puesto en libertad con la condición de abandonar
China. Chai Ling no fue encarcelada, pero fue desterrada y se graduó
en Harvard. Hoy tiene una empresa de Internet con sede en Boston, no
participa en política y se niega a conceder entrevistas en las que se
le pregunte sobre Tiananmen. Por último, Wuer Kaixi, luego de
exiliarse en Francia y Estados Unidos (donde también estudió en
Harvard), hoy vive en Taiwán y trabaja en programas de radio,
ocasionalmente aparece en televisión y está afiliado al Kuomintang
(1). Estos tres eran, en 1989, los líderes más representativos del
movimiento estudiantil, aunque desde luego no los únicos. No es mi
intención extenderme en la vida actual de los protagonistas, sino
evaluar el rol que tuvieron en Tiananmen. El propósito de este trabajo
es poder desarrollar el proceso que llevó al 4 de junio de 1989,
mostrando diferentes interpretaciones sobre las causas de cada
acontecimiento particular. Para eso, ante cada avance y descripción de
algún incidente, voy a detallar las hipótesis vertidas por los textos
consultados, que son precisamente en los que me basé para hacer el
trabajo.
La masacre de la plaza de Tiananmen no es sólo lo que ocurrió entre el
3 y el 4 de junio de 1989, sino que es un proceso que se desata a lo
largo de un cierto período de tiempo. Ya en 1986 hubo otras protestas
estudiantiles, y en 1989, luego de la muerte de Hu Yaobang, junto con
los funerales, aumentaron las proclamas. El 17 de abril de 1989 hubo
una gran manifestación en la plaza que también fue reprimida (desde
luego, no con la magnitud que tendría en junio), cuando los
estudiantes solicitaban la presencia de Li Peng en Zhongnanhai (6), y
los funerales de Hu Yaobang también se realizaron en medio de un clima
hostil, con presencia de guardias de seguridad custodiando la
ceremonia oficial y con discursos de ocasión en los que se permitió
ver un principio de división dentro de la cúpula partidaria.
Después de esto, el movimiento estudiantil pareció ir perdiendo
fuerza, retomando las clases pero no sin evitar comentarios acerca de
lo que en ese momento se estaba gestando. Sin embargo, se formó el
Sindicato Provisional de Estudiantes de Pekín, que luego sería el
Sindicato Permanente de Estudiantes de Pekín, que no llegó a ser
reconocido legalmente por el gobierno. Por parte de éste, el 26 de
abril se publicó un editorial en el Diario del Pueblo donde, en
esencia, se trata a las protestas como una conspiración e insurrección
planeada. Este editorial provocó una fuerte oposición por parte de los
estudiantes, que al día siguiente convocaron una manifestación de
150.000 personas. Fue, precisamente, la magnitud de ésta manifestación
lo que llevó a los estudiantes a radicalizarse en sus propuestas. El
gobierno publicó un editorial más suave que el anterior, y convocó al
diálogo, aunque esto último fue más que nada una farsa orquestada con
sindicatos estudiantiles oficiales.
Increíblemente Veinte años después, Tiananmen sigue siendo un tema
tabú en China. Pekín ha construido un sólido muro de silencio, en un
intento por borrar el drama de la historia. Las autoridades suprimen
todo debate al respecto, vetan la información en los medios oficiales,
censuran Internet y someten a vigilancia y detienen a los activistas y
familiares de las víctimas, que cada año por estas fechas exigen a
Pekín que pida perdón, revele cuánta gente murió, haga públicos sus
nombres y revierta el veredicto oficial de que los manifestantes eran
"contrarrevolucionarios".
"El otro día tuvimos una reunión en la que nos prohibieron que
habláramos del tema con otra gente y nos dijeron que estuviéramos al
tanto por si alguien quería organizar algún acto o manifestarse",
cuenta con cautela un funcionario del Gobierno. Ayer fueron bloqueados
el servicio de correo electrónico Hotmail y el de mensajes Twitter.
"El departamento de Propaganda y la policía política han establecido
un sistema de estricta censura. La autocensura y la ignorancia de las
jóvenes generaciones de periodistas chinos hace el resto", afirma la
ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Esa noche miles de estudiantes chinos fueron asesinados por las tropas
del ejército comunista cuando reclamaban derechos individuales,
libertad y acceso a la propiedad privada. Desde entonces la plaza fue
clausurada y tan sólo inaugurada años después con un nuevo nombre y
con el reloj del tiempo empezando desde cero.
La condena internacional fue demasiado tibia y la cuestión de los
derechos humanos en China sigue siendo el principal lastre en sus
relaciones diplomáticas.
En la actualidad, en China apenas circulan noticias o fotografías que
hagan referencia a lo sucedido en las noches del 3 y 4 de junio de
1989, que puso fin a más de dos meses de protestas.
Pero la China de hace 20 años no es la misma hoy. "China ha avanzado
mucho desde 1989, aunque es una pena que no sea más democrática. El
Gobierno no habla de lo ocurrido, pero eso no significa que no haya
aprendido la lección. Entonces había mucha rabia y un gran
descontento. Los intelectuales y profesionales urbanos jugaron un
papel muy importante. Pero ahora no habrá otro 1989, porque el
Gobierno ha demostrado ser muy resistente y adaptable. Ha cortejado a
los profesionales urbanos y a los académicos, y ahora los trata muy
bien. Intelectuales y estudiantes están contentos", asegura Zhang
Lijia, antigua obrera, líder durante las protestas en Nanjing (capital
de la provincia costera de Jiangsu hoy escritora. "China se ha
convertido en materialista, y el Gobierno anima esto. Por un lado, se
muestra más humano y popular y por otro reprime con dureza a quien
disiente. Dice: 'No pienses en democracia, tienes muchas
oportunidades, aprovecha y olvídate de la política".
Movimientos similares al de China en ese mismo año acabaron con los
regímenes socialistas del este de Europa, mientras que en el régimen
asiático aquella "Primavera de Pekín" fue sangrientamente reprimida
con armas de fuego y tanques.
Llegaran tal vez acontecimientos como estos a poner fin al régimen
dictatorial de los Castro!, esperemos que no sea derramada mas sangre
en nombre de la Democracia y que los tiranos conscientes de sus
desmanes y crímenes den paso a una verdadera Cuba Independiente y
Democrática.
La Biblioteca Independiente Reinaldo Arenas y activistas del Partido
Político Cuba Independiente y Democrática y del Movimiento Opositores
por una Nueva República realizan este fin de semana velada
conmemorativa por las víctimas de esta matanza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



































