La pesadilla de ser jubilado en Cuba
Un
sector importante de la sociedad cubana se halla viviendo en medio de
la indignidad, la miseria y la marginalidad, una realidad totalmente
ajena a esa imagen idílica que se le vende al mundo y convence a
muchos ingenuos, y a otros no tanto, que ceden ante los intereses,
las prerrogativas y las dádivas castristas. Mientras la maquinaria
mediática gubernamental no hace más que ensalzar la figura de Fidel
Castro y los logros alcanzados frente a Naciones Unidas, mientras se
le da crédito a las palabras del hermano, el general presidente y
muchos desean silenciar la voz de la disidencia y la prensa
independiente dentro de La Isla, algunos piden desde otras tierras
que sea levantado el Embargo y totalmente normalizadas las relaciones
Cuba - Estados Unidos. Pocos son los que abogan por que se respeten
la Libertad o se pongan en practica verdaderos cambios democráticos
que mucho beneficiarían a mediano y largo plazo al pueblo de Cuba.
Esencialmente,
son los ancianos, también los niños, los que más sufren el
descalabro económico del Régimen, al no poder pagar los altos
precios que tantos años de política económica errónea, dirigida a
golpes de consigna y alejada de toda lógica económica y del
mercado, han impuesto como consecuencia, situación que cada día se
torna más grave e irreversible, teniendo en cuenta además los altos
niveles de envejecimiento poblacional que presenta La Isla, así como
el marcado fenómeno de éxodo del sector más joven y productivo de
nuestra sociedad.
Por
lo tanto se precisa de una voluntad política que posibilite la
creación de estructuras funcionales, de nuevas visiones para
encarar un problema cuya solución futura se dibuja incierta. La
triste historia del jubilado cubano, situación que aveces de tanto
tenerla ante ante los ojos, y apreciarla de forma torcida, lo mal
hecho comienza a parecernos cotidiano, acostumbrado e irremediable.
Por
lo que resulta necesario hablar de ello, ponerlo en el conocimiento
de la gente, sacarlo a relucir como asignatura pendendiente del
Gobierno aunque pueda resultar molesto. Siempre en busca de hacerles
visibles como seres humanos, que fueron y siguen siendo útiles a la
sociedad y no simples números de estadística a los que se les da la
espalda, de los que si, mucho se habla en los logros de fabula de los
noticiarios nacionales pero a los que nada se les soluciona en la
vida real del ciudadano de a pie de La Isla.
Hombres
y mujeres que entre luces y oscuridades arribaron a esa edad que
también habrá de llegarnos algún día.
La
gran mayoría de nuestros ancianos reciben la coincida chequera de
pensionado, resultado directo de lo alcanzado en años de trabajo
estatal y una formula maravillosa que utiliza el INASS para
determinar el monto que cobraras mensualmente y que , por lo general,
exceptuando a militares y contados profesionales, su importe resulta
casi burlesco y que les obliga a realizar otros trabajos y malabares
para apenas llegar fin de mes.
Unos
revenden periódicos o cucuruchos de maní, otros, javas a la entrada
de los agro mercados o turnos en las colas de las agencias de pasaje
y notarias, trabajan como vigilantes en las áreas de estacionamiento
en los nuevos negocios que surgen por doquier, o mas penoso aun,
vendiendo sus pertenencias y recuerdos o incluso artículos que
encuentran tirados en la basura.
Como
diría un amigo, para comprender la realidad y el mundo espiritual de
los jubilados, hay que llegarse hasta un parque publico, al mercado
de la esquina o hasta algún comedor comunitario de atención a la
familia (SAF, ya conocemos la predilección del régimen por las
siglas), y verles reunidos allí en una curiosa mezcla de esperanza y
desolación, increíble capacidad de resistencia y resignación.
Si
bien es cierto que existe un programa conjunto de protección para la
tercera edad implementado y presupuestado por el Gobierno y llevado a
acabo por las direcciones de Salud Publica, Poder Popular y el
Ministerio del Trabajo, resulta verdaderamente deficiente y muy
básico, mas tratándose de un sector tan vulnerable y tan utilizado
y esgrimido como estandarte por el proceso revolucionario.
Pero
que podemos esperar de un Sistema que aun en plena vida laborar paga
a sus trabajadores salarios miseros que no le permiten una vida
prospera ni decorosa, que les obliga a utilizar vías alternativas de
dudosa legalidad para lograr llevar a la mesa el sustento de la
familia? Un Sistema que ha instituido la ineficiencia, mediocridad,
la deslealtad, la burocracia y la corrupción como forma de vida.
Observemos
que, el poder adquisitivo está determinado por la cantidad de bienes
y servicios que pueden ser comprados con una suma específica de
dinero, dados los precios de estos bienes y servicios. Así, cuanto
mayor sea la cantidad de bienes y servicios que pueden ser adquiridos
con determinada suma de dinero, mayor será el poder adquisitivo de
dicha moneda.
Por
ello, la medición del poder adquisitivo está directamente
relacionada con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y puede ser
usado para comparar la riqueza de un individuo promedio para un
período anterior al presente o en diferentes países en una misma
época.
Si
el ingreso monetario se mantiene igual, pero aumenta el nivel de
precios, el poder adquisitivo de tal ingreso baja. El IPC es un
índice en el que se cotejan los precios de un conjunto de productos
(conocido como "canasta familiar") determinado sobre la
base de la encuesta continua de presupuestos familiares (gastos de
los hogares), que una cantidad de consumidores adquiere de manera
regular, y la variación con respecto del precio de cada uno,
respecto de una muestra anterior.
Todo
IPC debe ser:
-
representativo, que cubra la mayor población posible.
-
comparable, tanto temporalmente como espacial mente, o sea con otros IPC de otros países o períodos en un mismo país, he de estar estandarizado.
Este
es un fenómeno extremadamente complejo, que no solo lo encontramos
en Cuba, jubilados hay en todo el mundo. Pero acá, donde los
Dirigentes y sus planes utópicos hacen caso omiso a la Lógica
Económica y a las normas del Mercado, donde la estructura
demográfica ha cambiado reflejándose en una población cada vez mas
envejecida, combinada con una cada vez mas baja taza de natalidad, el
resultado puede ser aun mas desastroso en un futuro cercano. Mas aun
si el Gobierno no permite que el modelo económico y la sociedad
asuma una media poblacional que cada año estará compuesta por mas
jubilados.
Ademas,
siendo la salud publica y el bienestar social uno de los pilares
sacrosantos de la Revolución cubana como es posible tanto descuido e
indolencia, ¿como tienen los máximos dirigentes del país la
desvergüenza de hablar de eliminar gratuidades y de exceso de
paternalismo, cuando fueron esas las razones de mayor peso por las
que se impuso el sistema socio-castro-comunista en La Isla?
Ya
me comentaba un señor mayor, amigo de la familia, que en su natal
Jobabo, en la oriental provincia de Las Tunas, muchos de los ancianos
pensionados ganan su abasto cuidando los cultivos y los animales de
vecinos o parientes mas jóvenes, los que en su gran mayoría se han
desplazado a centros urbanos o han emigrado a la capital, pero que
curiosamente, tienen que dormir con los propios animales, si con los
cerdos y las gallinas, o en cabañas de paja entre los sembrados,
pues el nivel de delincuencia en estos poblados rurales abandonados
de la mano de Dios, y de la Revolución, es tan alto que de no ser
así los robarían, me dice, -¡eso no se veía antes, ese nivel de
miseria humana, de violencia, cuando según dicen los libros de
historia oficialista, eramos mas pobres!- Entonces, ¿que futuro nos
aguarda, que le estamos legando a las nuevas generaciones? que dentro
de muy poco también deberán cuidar de nosotros.
Aun
mas dramática es la carga de la mujer cubana, es ella quien por lo
general ha llevado las tareas domesticas muchas veces aparejadas a
sus deberes laborales, ya sea por cuestión de idiosincrasia o por
machismo. Entonces ahora, ya como abuela, es quien cuida de los
nietos, quien hace los mandados, y ademas debe encontrar tiempo para
continuar siendo mujer, para presumir y vestir lo mejor que le
permita su poder adquisitivo. En muchos casos ya a esta edad han
perdido a la pareja de toda la vida, y otros enfrentan esta difícil
situación sin familia, ya sea por abandono, por que se les fueron
del país o simplemente porque la vida no les permitió formar una.
Lo
ideal seria que con el supuesto advenimiento de las nuevas
condiciones económicas de Cuba derivadas de las expectativas del
Restablecimiento de Relaciones y la derogacion de la Posición Común,
la Cúpula Gubernamental posea la voluntad política de plantearse un
mejoramiento real y palpable en el estándar de vida de los jubilaos
y pensionados. Pero como todo en este mundo tiene sus reglas, ¿como
distribuyes lo que aun no se ha creado, y como lo creas si careces
del relevo poblacional, del recurso, del capital humano necesario
para realizarlo que ha huido del país tras años de autoritarismo y
privaciones?
Los
ideologos del Gobierno lo saben, y como un remanente de la política
de los tiempos de la Guerra Fría lo utilizan como herramienta
coercitiva, ya que una población que no tiene más tiempo que el
necesario para tratar de sobrevivir e intentar proveer a su familia
de los elementos básicos para la daría subsistencia, no posee
voluntad ni medios para salir de tanta mediocridad y servilismo, para
andar con la frente bien alta el camino hacia la independencia
ideológica, hacia la democratización de la sociedad, hacia la
liberación del totalitarismo que padece desde hace mas de 5 décadas
y varias generaciones de cubanos.













































