lunes, 30 de enero de 2017

La pesadilla de ser jubilado en Cuba
Un sector importante de la sociedad cubana se halla viviendo en medio de la indignidad, la miseria y la marginalidad, una realidad totalmente ajena a esa imagen idílica que se le vende al mundo y convence a muchos ingenuos, y a otros no tanto, que ceden ante los intereses, las prerrogativas y las dádivas castristas. Mientras la maquinaria mediática gubernamental no hace más que ensalzar la figura de Fidel Castro y los logros alcanzados frente a Naciones Unidas, mientras se le da crédito a las palabras del hermano, el general presidente y muchos desean silenciar la voz de la disidencia y la prensa independiente dentro de La Isla, algunos piden desde otras tierras que sea levantado el Embargo y totalmente normalizadas las relaciones Cuba - Estados Unidos. Pocos son los que abogan por que se respeten la Libertad o se pongan en practica verdaderos cambios democráticos que mucho beneficiarían a mediano y largo plazo al pueblo de Cuba.
 
Esencialmente, son los ancianos, también los niños, los que más sufren el descalabro económico del Régimen, al no poder pagar los altos precios que tantos años de política económica errónea, dirigida a golpes de consigna y alejada de toda lógica económica y del mercado, han impuesto como consecuencia, situación que cada día se torna más grave e irreversible, teniendo en cuenta además los altos niveles de envejecimiento poblacional que presenta La Isla, así como el marcado fenómeno de éxodo del sector más joven y productivo de nuestra sociedad.
       
Por lo tanto se precisa de una voluntad política que posibilite la creación de estructuras funcionales, de nuevas visiones para encarar un problema cuya solución futura se dibuja incierta. La triste historia del jubilado cubano, situación que aveces de tanto tenerla ante ante los ojos, y apreciarla de forma torcida, lo mal hecho comienza a parecernos cotidiano, acostumbrado e irremediable.
Por lo que resulta necesario hablar de ello, ponerlo en el conocimiento de la gente, sacarlo a relucir como asignatura pendendiente del Gobierno aunque pueda resultar molesto. Siempre en busca de hacerles visibles como seres humanos, que fueron y siguen siendo útiles a la sociedad y no simples números de estadística a los que se les da la espalda, de los que si, mucho se habla en los logros de fabula de los noticiarios nacionales pero a los que nada se les soluciona en la vida real del ciudadano de a pie de La Isla.
Hombres y mujeres que entre luces y oscuridades arribaron a esa edad que también habrá de llegarnos algún día. 
         
La gran mayoría de nuestros ancianos reciben la coincida chequera de pensionado, resultado directo de lo alcanzado en años de trabajo estatal y una formula maravillosa que utiliza el INASS para determinar el monto que cobraras mensualmente y que , por lo general, exceptuando a militares y contados profesionales, su importe resulta casi burlesco y que les obliga a realizar otros trabajos y malabares para apenas llegar fin de mes.
Unos revenden periódicos o cucuruchos de maní, otros, javas a la entrada de los agro mercados o turnos en las colas de las agencias de pasaje y notarias, trabajan como vigilantes en las áreas de estacionamiento en los nuevos negocios que surgen por doquier, o mas penoso aun, vendiendo sus pertenencias y recuerdos o incluso artículos que encuentran tirados en la basura.
         
Como diría un amigo, para comprender la realidad y el mundo espiritual de los jubilados, hay que llegarse hasta un parque publico, al mercado de la esquina o hasta algún comedor comunitario de atención a la familia (SAF, ya conocemos la predilección del régimen por las siglas), y verles reunidos allí en una curiosa mezcla de esperanza y desolación, increíble capacidad de resistencia y resignación.
Si bien es cierto que existe un programa conjunto de protección para la tercera edad implementado y presupuestado por el Gobierno y llevado a acabo por las direcciones de Salud Publica, Poder Popular y el Ministerio del Trabajo, resulta verdaderamente deficiente y muy básico, mas tratándose de un sector tan vulnerable y tan utilizado y esgrimido como estandarte por el proceso revolucionario.
Pero que podemos esperar de un Sistema que aun en plena vida laborar paga a sus trabajadores salarios miseros que no le permiten una vida prospera ni decorosa, que les obliga a utilizar vías alternativas de dudosa legalidad para lograr llevar a la mesa el sustento de la familia? Un Sistema que ha instituido la ineficiencia, mediocridad, la deslealtad, la burocracia y la corrupción como forma de vida.
Observemos que, el poder adquisitivo está determinado por la cantidad de bienes y servicios que pueden ser comprados con una suma específica de dinero, dados los precios de estos bienes y servicios. Así, cuanto mayor sea la cantidad de bienes y servicios que pueden ser adquiridos con determinada suma de dinero, mayor será el poder adquisitivo de dicha moneda.
   
Por ello, la medición del poder adquisitivo está directamente relacionada con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y puede ser usado para comparar la riqueza de un individuo promedio para un período anterior al presente o en diferentes países en una misma época.
Si el ingreso monetario se mantiene igual, pero aumenta el nivel de precios, el poder adquisitivo de tal ingreso baja. El IPC es un índice en el que se cotejan los precios de un conjunto de productos (conocido como "canasta familiar") determinado sobre la base de la encuesta continua de presupuestos familiares (gastos de los hogares), que una cantidad de consumidores adquiere de manera regular, y la variación con respecto del precio de cada uno, respecto de una muestra anterior.
Todo IPC debe ser:
  • representativo, que cubra la mayor población posible.
  • comparable, tanto temporalmente como espacial mente, o sea con otros IPC de otros países o períodos en un mismo país, he de estar estandarizado.
Este es un fenómeno extremadamente complejo, que no solo lo encontramos en Cuba, jubilados hay en todo el mundo. Pero acá, donde los Dirigentes y sus planes utópicos hacen caso omiso a la Lógica Económica y a las normas del Mercado, donde la estructura demográfica ha cambiado reflejándose en una población cada vez mas envejecida, combinada con una cada vez mas baja taza de natalidad, el resultado puede ser aun mas desastroso en un futuro cercano. Mas aun si el Gobierno no permite que el modelo económico y la sociedad asuma una media poblacional que cada año estará compuesta por mas jubilados.
   
Ademas, siendo la salud publica y el bienestar social uno de los pilares sacrosantos de la Revolución cubana como es posible tanto descuido e indolencia, ¿como tienen los máximos dirigentes del país la desvergüenza de hablar de eliminar gratuidades y de exceso de paternalismo, cuando fueron esas las razones de mayor peso por las que se impuso el sistema socio-castro-comunista en La Isla?
Ya me comentaba un señor mayor, amigo de la familia, que en su natal Jobabo, en la oriental provincia de Las Tunas, muchos de los ancianos pensionados ganan su abasto cuidando los cultivos y los animales de vecinos o parientes mas jóvenes, los que en su gran mayoría se han desplazado a centros urbanos o han emigrado a la capital, pero que curiosamente, tienen que dormir con los propios animales, si con los cerdos y las gallinas, o en cabañas de paja entre los sembrados, pues el nivel de delincuencia en estos poblados rurales abandonados de la mano de Dios, y de la Revolución, es tan alto que de no ser así los robarían, me dice, -¡eso no se veía antes, ese nivel de miseria humana, de violencia, cuando según dicen los libros de historia oficialista, eramos mas pobres!- Entonces, ¿que futuro nos aguarda, que le estamos legando a las nuevas generaciones? que dentro de muy poco también deberán cuidar de nosotros.
  Aun mas dramática es la carga de la mujer cubana, es ella quien por lo general ha llevado las tareas domesticas muchas veces aparejadas a sus deberes laborales, ya sea por cuestión de idiosincrasia o por machismo. Entonces ahora, ya como abuela, es quien cuida de los nietos, quien hace los mandados, y ademas debe encontrar tiempo para continuar siendo mujer, para presumir y vestir lo mejor que le permita su poder adquisitivo. En muchos casos ya a esta edad han perdido a la pareja de toda la vida, y otros enfrentan esta difícil situación sin familia, ya sea por abandono, por que se les fueron del país o simplemente porque la vida no les permitió formar una. 
 
Lo ideal seria que con el supuesto advenimiento de las nuevas condiciones económicas de Cuba derivadas de las expectativas del Restablecimiento de Relaciones y la derogacion de la Posición Común, la Cúpula Gubernamental posea la voluntad política de plantearse un mejoramiento real y palpable en el estándar de vida de los jubilaos y pensionados. Pero como todo en este mundo tiene sus reglas, ¿como distribuyes lo que aun no se ha creado, y como lo creas si careces del relevo poblacional, del recurso, del capital humano necesario para realizarlo que ha huido del país tras años de autoritarismo y privaciones?
Los ideologos del Gobierno lo saben, y como un remanente de la política de los tiempos de la Guerra Fría lo utilizan como herramienta coercitiva, ya que una población que no tiene más tiempo que el necesario para tratar de sobrevivir e intentar proveer a su familia de los elementos básicos para la daría subsistencia, no posee voluntad ni medios para salir de tanta mediocridad y servilismo, para andar con la frente bien alta el camino hacia la independencia ideológica, hacia la democratización de la sociedad, hacia la liberación del totalitarismo que padece desde hace mas de 5 décadas y varias generaciones de cubanos. 
 
  

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