LAS
RAZONES DE UN PERIODISTA INDEPENDIENTE
A
mi juicio una de las claves del éxito radica en hallar la motivación
adecuada, creo que cuando realizas una labor determinada y te sientes
a gusto con lo que haces todo lo demás se resuelve sobre la marcha,
cualquier esfuerzo o sacrificio es afrontado de buen talante, luego
con el tiempo perfeccionaras tu metodología de trabajo, ya seas
artista plástico, panadero, guardaespaldas, médico o chofer de
ómnibus, si es tu vocación, bienvenido sea.
Por
lo que como periodistas no debemos carecer de este ingrediente
indispensable, además de la tan necesaria preparación técnico
profesional que nos permita llegar al público con el producto de
calidad y el respeto que este merece. Tal vez en este aspecto el
periodista independiente cubano deba realizar un esfuerzo extra en
aras de lograr la credibilidad y porque no, el reconocimiento y el
respeto dentro de su comunidad.
Sucede
que el Gobierno nos tilda de mercenarios y traidores, pero sobre todo
con lo que más nos ataca es con el lamentable hecho de carecer de
una formación profesional, de realizar nuestro trabajo de manera
empírica y a veces totalmente ajena a los estándares
internacionales, obviando claro está, que es precisamente la
maquinaria estatal que todo lo censura la que no nos permite formar
parte del ´´club´´, ese selecto gremio de los periodistas
oficialistas, graduados de la Facultad de Periodismo de la
Universidad de La Habana. Recordemos que, en palabras del propio
Ministro de Educación Superior, ´´la Universidad es solo para los
revolucionarios´´, entonces quienes decidimos disentir y no ceder
ante la opresión y el chantaje, ante tanta hipocresía y echamos a
andar por la senda contraria se nos priva de la oportuna y necesaria
superación profesional, por el simple hecho de no doblegarte, no
silenciarte o negarte a aceptar las dadivas del régimen y querer
para tus hijos y para tu Nación un futuro digno, de respeto y
tolerancia.
Además,
¿porque siempre debemos especificar lo de independientes?, no es
acaso la noticia una sola, la verdad única e irrepetible y a la cual
nos debemos como periodistas.
Debemos
ser conscientes que estos son ya otros tiempos, donde quizá la línea
divisoria entre lo éticamente correcto y lo que no lo es, entre el
bien y el mal, sé a desdibujado un tanto, el hoy es un mundo de
matices donde prima la versatilidad y la disponibilidad al cambio.
Tanto
en Cuba como en Estados Unidos existen fuerzas que se oponen a la
normalización de las relaciones entre ambos países, no obstante
debemos aceptar que esto es ya un hecho, que la etapa de la negación
y el asombro debe pasar ya, o esto velará nuestro juicio objetivo de
los acontecimientos que día a día se precipitan, el mundo no se
detiene porque participemos de una opinión o de otra, la realidad es
una sola también para todos.
Debemos
considerar que, y es esperemos así sea, la política asumida por el
Sr. Obama ha sido fruto de un profundo análisis por parte del equipo
de trabajo que lo acompaña, que para algo haya tenido en cuenta la
realidad cubana, las condiciones de este pueblo y las eventualidades
en cuanto a política internacional se refiere con relación a la
inserción de Cuba en toda una serie de mecanismos regionales e
internacionales, y el innegable apoyo con que cuenta. Que no haya
pasado por alto a su vez los intereses de los cubanos americanos, de
la mayoría del pueblo norteamericano; así como, los intereses de
los productores y exportadores de su país con relación a las nuevas
posibilidades del mercado cubano.
Como
miembros también de la sociedad civil debemos interpretar
correctamente todo suceso actual desde una perspectiva abierta, y que
tal como lo ha declarado expresamente el Presidente de los EE.UU, esa
política ha lesionado más al pueblo cubano que a su Gobierno y que
generó en el mundo entero una política hostil hacia su país, que
básicamente en América Latina fue usada como plataforma para la
promoción de toda una serie de gobiernos de corte populistas que
llevaron al surgimiento del ALBA primero y posteriormente de la
CELAC, mecanismos integracionistas regionales que promueven acciones
y propaganda en contra del gobierno norteamericano y otros de corte
derechista.
Como
periodistas no debemos perder de vista el acercamiento de Cuba a
Rusia, en momentos de tamaña tensión internacional, en lo que
algunos analistas ya consideran como inicio de una nueva Guerra Fría,
constituyendo un peligro potencial para los intereses de los EE.UU,
dando lugar a que estas relaciones se reafirmen por una política
obsoleta hacia Cuba, lo que sin dudas sería un error estratégico
que podría acercar peligrosamente las armas soviéticas al
territorio estadounidense utilizándonos como plataforma, no debemos
olvidar el peligroso y vergonzoso suceso de la Crisis de Octubre.
Entender
además que la política diseñada por el gobierno del Sr. Obama, y
de otras naciones europeas que siguen muy de cerca este proceso de
normalización, apoya su fundamento en los cambios, de tipo
económico, que se realizan en Cuba, observando las condiciones
objetivas de relevo generacional y otras que confluirán en el 2018.
Que la presencia de las Empresas Norteamericanas y otras Naciones
Democráticas en Cuba; así como, el intercambio pueblo a pueblo que
se producirá, constituirán armas más poderosas para influir en la
sociedad cubana que cualquier arsenal atómico o treta ideológica.
Aspiramos
y esperamos, que dichos gobiernos continuarán apoyando de forma
decidida el avance de Cuba hacia la Democracia. Aun existiendo
quienes no vean o acepten que resulta necesario cambiar estilos y
metodologías de trabajo, percibiendo lamentablemente en muchos de
ellos la colocación de intereses personales, o de grupos de presión
ajenos a la realidad cubana actual, por encima de lo que es una
realidad objetiva o peor aún, de los verdaderos intereses de su
pueblo, de nuestra patria, que es también una sola, tanto para los
de acá como para los de allá, pues todos somos cubanos, muy a pesar
de los distintos episodios de violencia y represión de que son
víctimas los activistas pro derechos humanos en la Isla.
Por
todo ello creo necesario el compromiso para con la superación
personal y profesional, el contar con la opción de enriquecer
nuestro acervo cultural. Tenemos el derecho de exigirnos un esfuerzo
en aras de que esta posibilidad se haga realidad, pues si no se nos
permite el estudiar en nuestra propia Patria, debemos considerar la
opción de gestionar y acceder a cursos de superación en cuanta
institución internacional dedique su razón de ser a la divulgación
de la Democracia y el Activismo Cívico Comunitario como base
perdurable para el cambio social que necesita nuestra Cuba de hoy,
para entre otras cosas, integrarse verdaderamente a la Región y al
complejo panorama Mundial.
Todo
ello con el valor agregado además de disfrutar la oportunidad de
apreciar cómo se vive en una Democracia, en una sociedad abierta al
mercado, con sus destellos y oscuridades, que se siente al andar por
las calles libremente y sin resquemores al manifestar tu opinión,
experimentar eso en primera persona, constituye un placer
excepcional, si, pero también un compromiso para con quienes al
brindarnos esta oportunidad, también nos dan un voto de confianza,
gesto que debemos esforzarnos por merecer, y al que debemos responder
con resultados de trabajo tangibles y de calidad.
Para
entonces poseer luego la satisfacción de que nuestro trabajo sea
realmente útil, que fomente el debate y suscite el interés hacia
una información fiable y libre de censuras, una prensa comprometida
con la veracidad de los hechos, contribuyendo con ello a la
consecución de la Democracia y la Libertad, principios que te
permiten el cuestionar de una manera más objetiva la realidad en que
vives, la cruda realidad que padece el cubano de a pie de la Isla en
contrapartida con la imagen de sociedad idílica que vende el
gobierno en su discurso de izquierdas, y que hoy lastimosamente
parece seducir a muchos, más en estos tiempos convulsos, donde un
equipo de reporteros bien preparados podría fungir como garantes del
tan necesario proceso de cambio.
Realizando
así un trabajo mancomunado, que permita de esta manera contar con
una imagen global y adecuada al contexto actual, una perspectiva más
amplia de la situación, siempre actuando con la seriedad necesaria
para sortear los retos que se avecinan, llevando al Pueblo el
producto de calidad y el respeto que este merece.
Por
Steve Maikel Pardo Valdés
Bibliotecario
y Periodista independiente
No hay comentarios:
Publicar un comentario