La saga cubana de
la iniciativa privada
Como era de esperar y muy
a pesar de los tantos ingenuos que creyeron en las disposiciones de
los llamados Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido
Comunista, donde se planteaba la creación de “cooperativas de
primer grado, como nueva organización económica, de propiedad
colectiva con personalidad jurídica propia, con la finalidad de
producir y prestar servicios a la sociedad, todo a quedado casi que
en letra muerta y son mas los obstáculos que las facilidades para el
emprendimiento privado.
No disertare sobre el
tema, que es en realidad trabajo de economistas mas si me hallo en la
obligación de ilustrarles con unas pocas fotos de lo que sucede hoy
en la capital cubana, principalmente en las esferas de transporte y
de expendio de alimentos, estos cuentra-propistas son constantemente
asediados por los inspectores estatales y por la policía, que hacen
caso omiso y violan constantemente lo estipulado por el Consejo de
Ministro de Ministros, que amparado en dichos lineamientos, dictó el
Decreto-Ley 305 del 15 de diciembre de 2012 donde autorizó la
constitución de las llamadas Cooperativas no Agropecuarias. El
Decreto No. 309 recoge el reglamento al que se atendrán en su
funcionamiento dichas cooperativas.
Asi a inicios de octubre
de 2014 se constituyeron las primeras cooperativas no agropecuarias.
Al cierre del pasado año en toda Cuba funcionaban 345. En La Habana
es donde se concentra la mayor cantidad: 173. Le siguen Artemisa con
64, Matanzas con 20, Mayabeque con 15 y Pinar del Río con 12.
Según el propio gobierno
las cooperativas no agropecuarias están autorizadas para establecer
relaciones contractuales con empresas estatales, unidades
presupuestadas, con pequeños negocios privados y otras cooperativas,
tal como reza en el lineamiento no. 27. Pero también el lineamiento
27 señala, a modo de camisa de fuerza, que “después que las
Cooperativas cumplan sus compromisos con el Estado, podrán realizar
venta libre”. Esto se contrapone a la naturaleza jurídica de estas
nuevas formas de producción que se supone sean independientes y no
estén sujetas a ninguna de las estructuras económicas del Estado.
Inicialmente el gobierno
autorizó a modo experimental la constitución de 498 de estas
cooperativas, pero dos años después solo funcionan y con bastantes
problemas 345. De esta manera recordaran como Marino Murillo Jorge,
titular de Economía y Planificación, el todo poderoso zar de la
economía cubana, fue claro al señalar que las Cooperativas tendrán
prioridad de acceso al mercado mayorista sobre los dueños de los
pequeños negocios privados. ?Donde esta ese fabuloso mercado
mayoristas con ventas en precios diferenciados? Otro elemento
aparentemente a favor de las cooperativas es que su carga tributaria
será 50% menor que la que se aplica a los pequeños empresarios
privados.
Según Murillo, estos
pasos están dirigidos a estimular la creación de cooperativas y
ralentizar, mediante altos impuestos, la actividad privada, para así
evitar la extensión y consolidación de los pequeños negociantes
privados, e impedir que surja una clase media adinerada e influyente,
divorciada por demás de los intereses e ideología gubernamentales,
algo simplemente inaceptable para la cupula que ostenta el poder
gracias al totalitarismo que rige los destinos de La Isla.
Estas cooperativas se
rigen por las leyes del mercado, por lógica económica, y no por la
planificación y la centralización, por las absurdas consignas que
han mantenido por décadas a las empresas y unidades presupuestadas
estatales.
Afortunadamente el sector
privado ha llegado a Cuba para quedarse, tras décadas de socialismo
ortodoxo: 201 oficios han sido abiertos ya a la iniciativa privada.
Aun asi la economía de
mercado, en la Cuba de Raul Castro, también tiene sus peros. "No
todos los negocios han podido consolidarse y prosperar",
explicaba "Granma". Hasta noviembre de 2013 se habían
registrado 407.608 bajas del trabajo por cuenta propia. Los problemas
también tienen mucho que ver con la falta de mecanismos de
abastecimiento, con las crónicas carencias diarias cubanas
Críticos como el
economista Oscar Espinosa Chepe, acusan al gobierno de Raúl Castro
de autorizar a los cubanos únicamente la creación de pequeñas
"empresas bonsai", que posibilitaran la recaudación de
impuestos pero sin permitir el surgimiento de un sector privado
robusto. Esto basado en la realidad de que los 201 oficios aprobados
para el "cuenta-propismo" se concentran en oficios
sencillos como "reparadores de muebles", "fundidor"
o "vendedor ambulante", excluyendo por ejemplo a
profesionales de alta cualificación, como los médicos, colegios de
abogados independientes y otros que ilustrarían una verdadera
voluntad de permitir el paso hacia un emprendimiento privado de alto
porte, que cambe la faz de la economía y la sociedad cubanas.
Recuerden que un puesto
de fritas o un almendron no son indicadores de que exista un
verdadero gremio de emprendedores privados, clave para el verdadero
desarrollo sostenible del país y la consiguiente democratizacion de
la Nación Cubana.
Steve Maikel Pardo















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