El tiempo, inexorable, va
pasando y la preocupación se acrescenta, entre los clientes y
población en general, debido a las pésimas condiciones en que se
brindan los diversos servicios que ofertan los trabajadores por
cuenta propia según el área que les fue destinada para ejercer su
labor por acá en la barriada de Parraga. Especificamos que no se
trata del comportamiento, calidad o de la oferta que estos presentan,
sino de la falta de respeto que comprende el que se vean obligados a
realizar el expendo de alimentos, venta de enseres de ferretería,
así como artículos religiosos prácticamente en plena vía pública,
en el portal del local que antiguamente albergara una empresa de
reparación de equipos electrodomésticos, y que ahora se halla en
desuso y clausurado, situado en la calle Calixto García esquina
Guasimal en pleno corazón de la barriada de Parraga en el capitalino
municipio de Arroyo Naranjo, ello constituye un ejemplo tangible de
una problemática que es inherente a todo aquel que decide hoy
iniciarse en el azaroso mundo del cuentapropismo cubano, donde la
ausencia de una gestión seria y equilibrada por parte de las
entidades pertinentes y de la creación de disimiles estructuras
prometidas por el gobierno, como los mercados mayoristas donde estos
puedan adquirir a precios razonables y diferenciados las materias
primas, herramientas o productos indispensables, que harían
rentables sus ventas dentro del marco legal vigente, beneficiando por
demás a su vez la economía del usuario, fomentando en sentimiento
de alivio y bienestar entre la población.
A su vez los
cuentapropistas afirman que, en realidad les es muy difícil realizar
su trabajo con eficiencia, y que garantizar el cumplimiento de las
normas de higiene que exige el expendo de comidas ligeras se hace
prácticamente imposible, es una tarea que requiere de mucha voluntad
y compromiso, mucha más cuando estos son adquiridas al paso de los
transeúntes, incluidos muchos niños al dirigirse en las mañanas
hacia la escuela. Esto incluye cierto número de rutinas que deben
realizarse al manipular los alimentos con el objeto de prevenir daños
potenciales a la salud. Es sabido que los alimentos pueden transmitir
enfermedades de persona a persona así como ser un medio de
crecimiento de ciertas bacterias (tanto en el exterior como en el
interior del alimento) que pueden causar peligrosas intoxicaciones
alimentarias, con la agravante de un clima tan caluroso como el de
nuestra ínsula, ya que en los alimentos en los que no se ponga el
debido cuidado en su elaboración, transportación y almacenamiento
podrán constituir un medio de propagación de enfermedades, hay que
considerar que desde el mismo instante de su producción hasta el de
su consumo los alimentos están constantemente expuestos a las
posibles contaminantes, ya sea por agentes naturales o por efecto de
la intervención humana.
En reiteradas ocasiones
se han enviado misivas a la oficina municipal de la ONAT, así mismo
remitido copias de estas quejas a la Dirección Municipal de Salud y
a la dependencia municipal del Instituto de Higiene y Epidemiologia
con iguales resultados nulos. La ausencia de respuestas convincentes,
pareciera indicar que los funcionarios gubernamentales, los cuales
perciben un salario por realizar estas tareas y debieran de poseer
además la ética y sensibilidad necesarias para brindar el mejor de
los tratos a la población así como el compromiso de no sesgar en
la búsqueda de soluciones viables y afines al supuesto ideario
revolucionario, da vergüenza, pero con su comportamiento parecieran
evidenciar que al ignorar esta problemática en extremo preocupante,
la solución real se engendrara sola como por arte de magia.
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