martes, 21 de abril de 2015

DE LA SEPARACION EL SILENCIO Y OTROS DEMONIOS

El pasado viernes 17 de Abril se cumplieron 4 meses del anuncio del re establecimiento de las relaciones Cuba – Estados Unidos. Ayer 19 de abril se celebraron los comicios primarios para las elecciones a candidatos de la Asamblea del Poder Popular en todo el territorio nacional, donde asistieron a las urnas mas de 8 millones de votantes según cifras dadas por un porta vos de la Comisión Electoral Nacional, coincidiendo, por cierto de manera tan casual, con la efemérides de este mes de Abril pero del año 1961, el aniversario 54 de victoria de Playa Girón, donde la intolerancia y la incomprensión llevo a que nos matáramos entre nosotros, y que tanto las madres de acá como las de allá vertieran sus lagrimas sin entender la razón de tanto derramamiento de sangre y odios o de que lado se hallaba la justicia. No hay dudas, que los ideologos de la maquinaria mediática de la Revolución aun hacen lo suyo.
Pero, insisto en ello, se manejo la cifra de mas de 8 000 000 de votantes que se presentaron a las urnas, si tenemos en consideración que la actual población de Cuba ronda los 12 000 000 de habitantes, y descontamos entonces a los niños y adolescentes, luego los enfermos mentales y discapacitados así como la vasta población penal, entre otros ciudadanos cubanos residentes en la Isla y que legalmente no se les este permitido ejercer el derecho al sufragio. Pienso que si tuviésemos acceso a las estadísticas reales, ¿aun nos encontraríamos ante unas elecciones que superan en exitosa y masiva asistencia a la realizada en cualquier nación que se rija por los principios del civismo y la democracia, y aun mas increíble, asistiríamos aun al fenómeno de hallarnos ante una abrumadora mayoría que secunda al régimen y acata todo cuanto este disponga?
Esta noche pruebe usted, tal ves de regreso a casa, y por cualquier calle de la Isla notara que no ha cambiado nada, la dinámica de vida del ciudadano medio, la vorágine épica donde lo cotidiano se encuentra a punto de superarte, la cruda realidad no se ha modificado de modo tangible, aun cuando las ilusiones siguen a flote, algo por cierto muy común entre los cubanos de acá, que desde hace mucho vivimos de eso, de ilusiones y sueños dormidos.
Muchos se hallan tal ves ante una decisión que, no por sorprendente,deja de ser difícil y trascendental. Unos, los que se hallan comprometidos hasta los huesos con el régimen y su discurso, como el caso de aquellos que necesitan de un enemigo perenne que les brinde los argumentos imprescindibles para justificar su actuar, los horrores del pasado y las dádivas recibidas por el gobierno, pero sobre todo como evolucionar para así garantizar su estatus quo. Otros, los que del otro lado de ese mar donde se han perdido tantos cubanos inocentes, desean el reencuentro con sus seres queridos, con la tierra hermosa que los vio nacer. O los que por causa de las profundas heridas aun abiertas se niegan a la posibilidad del dialogo, los que fueron obligados a partir y dejarlo todo atrás para comenzar de cero, y les parece que ya no pueden perdonar.
Sentimientos encontrados: jubilo, indiferencia, inconformidad, esperanza, escepticismo, como darles cabida entre las agendas de trabajo de las delegaciones diplomáticas y los tejes y manejes de la economía internacional, los lobbies de poder que tras bambalinas realiza sus movidas maestras. Aveces resulta tan difícil vislumbrar que quedara después de abrir la caja de Pandora, cuando tal ves todo lo que se necesite sea simplemente construir un puente para que los primos corran a abrazarse, como dice aquella canción de Arjona.
Claro que luego de los tantos años, separaciones, silencios y otros demonios nada puede ser tan simple, creer que el camino que nos queda por andar es sencillo seria pecar de ingenuos. Pero quedarnos de brazos cruzados es peor, seria recaer nuevamente ante el síndrome del pichón, esa criatura que espera que todo le caiga del cielo y a lo que muchos bochornosamente nos adaptamos a conveniencia, con la ausencia total de voluntades y compromiso. Ya lo decía una amiga: la ironía del cubano consiste en que si nos vamos de Cuba abandonamos a nuestra familia y amigos y con ello, la posibilidad de hacer algo desde adentro para modificar positivamente esta realidad de todos. Pero entonces si elegimos quedarnos, somos fácilmente tildados de carneros en el mejor de los casos, o de que con nuestro actuar colaboramos y somos culpables de todo lo que aquí ocurre, que formamos parte de ello y lo peor, que a los ojos de muchos, apoyamos este fenómeno que nos separa. Entonces que hacer con tanto odio con tanto amor y expectativas acumuladas.
Dos eventos se han sucedido ya, el del día 17 de Diciembre, que para muchos constituye un antes y un después en la historiografia político social de la Isla, algo así como un parte aguas en la memoria colectiva de nuestros pueblos hermanos. Y el mas reciente, la VI Cumbre de Las Americas y el circo que se permitió montar, o le permitieron montar, la delegación oficialista enviada por el Gobierno Cubano en el Evento Paralelo donde asistiría la Sociedad Civil Independiente. Todo ello demuestra que, primeramente todos apuestan de una forma u otra por el cambio, la versatilidad y la evolución ante la inmovilidad que no conduce a nada. Luego, que a pesar de los pasos que se puedan estar dando, ninguno de ellos, me refiero a los miembros de la sacro santa cúpula gubernamental cubana, no están dispuestos a entregar el control político ni el económico a alguien ajeno a su circulo de influencias o que disienta de sus intereses, eso debe quedarnos bien claro. No nos llamemos a engaño, continúan administrando el País cual si de una de sus fincas se tratase, donde solo se hace lo que el mayoral dispone, y aunque con el tiempo el cepo y el látigo se han ido solapando, la humillación de ser esclavo nos continua envileciendo.
Tomemos la experiencia, la delegación gubernamental orquesta un ridículo mitin de repudio al estilo años 80, golpean y humillan a los opositores miembros de la verdadera sociedad civil cubana en medio de un evento internacional en tierra panameña con total impunidad y haciendo alarde de una falta total de ética, respeto y diplomacia. Tanto temía entonces el Gobierno lo que se pudiesen exponer o desprender de estos diálogos, tanto le preocupa en realidad lo que podamos hacer como sociedad civil organizada y reconocida ante los ojos de los pueblos de América, el mundo y sobre todo ante los ojos de los cubanos que viven dentro de al Isla y que aun, de una manera u otra tienen puesta la venda en los ojos, que aun no se han abierto a la realidad y al compromiso de lograr para sus hijos de una Cuba Independiente y Democrática, integrada a la región y la posibilidad de una vida decorosa.
Recuerden que en política toda imagen que se lleva ante los medios contiene un mensaje subliminal. El discurso del general presidente, cómodamente sentado desde su oficina personal, el decorado sobrio pero soberbio, la marcada ausencia de las iconicas fotografías omnipresentes de Fidel o del Che u otra alusión a los tiempos aserrimos del comunismo entre otros detalles. El cambio en el discurso para con el Gobierno Norteamericano. Incluso la introducción de nuevos términos en los medios gubernamentales de difusión masiva dentro de Cuba, como sociedad civil, oposición política, prensa independiente y derechos humanos. Hasta llegar en la tarde de ayer en medio del proceso electoral a reconocer que, la oposición política al proceso revolucionario en la isla, es decir que al menos están reconociendo que existe algún sector poblacional que no esta de acuerdo o no se halla identificado con las políticas que implementa el Gobierno, y que estos grupos opositores ademas hacen uso de la critica para señalar las diferencias que existen entre los tipos de democracia, representativa o directa, para atacar al régimen.
Claro esta que el comentario se realizo como de costumbre de forma peyorativa y mostrando dramáticas imágenes de archivo cuando en el pasado las urnas eran custodiadas por guardias rurales y los candidatos impunemente manipulaban el resultado de las elecciones. Olvidando tal vez que para esa época lamentablemente eso era costumbre no solo en Cuba sino en toda Latino América, prolija entonces en concebir tiranos y dictaduras militares, comparaciones en las que siempre se empeñan en mostrar a Cuba como la peor de todas, conociendo de antemano que quedan muy pocos referentes dispuestos a desmentirles y que las nuevas generaciones hemos crecido sin poseer nexo alguno con aquellos hombres y mujeres que dieron luz a la República aquel 20 de Mayo de 1902 y luego concibieron la Constitución de 1940, hombres como Eduardo Chivas que antepusieron su vergüenza contra el dinero, como José Antonio Hechevarria y todos aquellos que recibieron el espaldarazo del fracaso del 13 de marzo de 1956, los que fueron fusilados sumariamente en la Sierra y lo serian después en los fosos de La Cabaña, hombres como Camilo Cienfuegos y Huber Matos que sacrificaron todo por su patria. Como creer entonces que el pueblo secunda todos los desmanes y atropellos, que le ríe la gracia a cada escándalo que provocan los hijos de ´´papa´´ al filtrarse fotos subidas de tono en algún coto de caza o desayunando cual millonarios, cuando le exigen a su pueblo sacrificio y altruismo. Como creer que se respeta y cultiva la democracia en Cuba cuando son golpeadas mujeres indefensas en plena vía publica por masas de esbirros disfrazados de pueblo, por el simple hecho de poseer el coraje de exigir los mas elementales derechos del ser humano y atreverse a denunciar las condiciones que sufren los que aun se encuentran en el no reconocido presidio político de la Isla.
Es cierto que no podemos vivir en el pasado, pero tampoco podemos olvidar a aquellos que con su sudor y su sangre forjaron lo que tenemos hoy, nosotros los cubanos de acá y los de allá, hermanos todos, debemos fijarnos el compromiso ineludible de tomar las riendas del destino de nuestra Nación, agradecidos de aquellos hermanos de otros pueblos que contribuyen de una manera u otra a nuestra causa, pero conscientes que el problema que hoy aqueja a la Casa Cuba es nuestro y que solo esta en nuestras manos el solucionarlo, sumando ideas sin exclusiones de ningún tipo, con tolerancia y respeto, fomentando el dialogo diáfano y la utilidad de la virtud. Como dijera aquel congresista cubano a las puertas del Capitolio Nacional ante tantas discordias e intereses encontrados : Los partidos fuera, La Patria adentro.
Por Steve Maikel Pardo Valdes.




No hay comentarios:

Publicar un comentario