DE
LA SEPARACION EL SILENCIO Y OTROS DEMONIOS
El
pasado viernes 17 de Abril se cumplieron 4 meses del anuncio del re
establecimiento de las relaciones Cuba – Estados Unidos. Ayer 19 de
abril se celebraron los comicios primarios para las elecciones a
candidatos de la Asamblea del Poder Popular en todo el territorio
nacional, donde asistieron a las urnas mas de 8 millones de votantes
según cifras dadas por un porta vos de la Comisión Electoral
Nacional, coincidiendo, por cierto de manera tan casual, con la
efemérides de este mes de Abril pero del año 1961, el aniversario
54 de victoria de Playa Girón, donde la intolerancia y la
incomprensión llevo a que nos matáramos entre nosotros, y que tanto
las madres de acá como las de allá vertieran sus lagrimas sin
entender la razón de tanto derramamiento de sangre y odios o de que
lado se hallaba la justicia. No hay dudas, que los ideologos de la
maquinaria mediática de la Revolución aun hacen lo suyo.
Pero,
insisto en ello, se manejo la cifra de mas de 8 000 000 de votantes
que se presentaron a las urnas, si tenemos en consideración que la
actual población de Cuba ronda los 12 000 000 de habitantes, y
descontamos entonces a los niños y adolescentes, luego los enfermos
mentales y discapacitados así como la vasta población penal, entre
otros ciudadanos cubanos residentes en la Isla y que legalmente no se
les este permitido ejercer el derecho al sufragio. Pienso que si
tuviésemos acceso a las estadísticas reales, ¿aun nos
encontraríamos ante unas elecciones que superan en exitosa y masiva
asistencia a la realizada en cualquier nación que se rija por los
principios del civismo y la democracia, y aun mas increíble,
asistiríamos aun al fenómeno de hallarnos ante una abrumadora
mayoría que secunda al régimen y acata todo cuanto este disponga?
Esta
noche pruebe usted, tal ves de regreso a casa, y por cualquier calle
de la Isla notara que no ha cambiado nada, la dinámica de vida del
ciudadano medio, la vorágine épica donde lo cotidiano se encuentra
a punto de superarte, la cruda realidad no se ha modificado de modo
tangible, aun cuando las ilusiones siguen a flote, algo por cierto
muy común entre los cubanos de acá, que desde hace mucho vivimos de
eso, de ilusiones y sueños dormidos.
Muchos
se hallan tal ves ante una decisión que, no por sorprendente,deja de
ser difícil y trascendental. Unos, los que se hallan comprometidos
hasta los huesos con el régimen y su discurso, como el caso de
aquellos que necesitan de un enemigo perenne que les brinde los
argumentos imprescindibles para justificar su actuar, los horrores
del pasado y las dádivas recibidas por el gobierno, pero sobre todo
como evolucionar para así garantizar su estatus quo. Otros, los que
del otro lado de ese mar donde se han perdido tantos cubanos
inocentes, desean el reencuentro con sus seres queridos, con la
tierra hermosa que los vio nacer. O los que por causa de las
profundas heridas aun abiertas se niegan a la posibilidad del
dialogo, los que fueron obligados a partir y dejarlo todo atrás para
comenzar de cero, y les parece que ya no pueden perdonar.
Sentimientos
encontrados: jubilo, indiferencia, inconformidad, esperanza,
escepticismo, como darles cabida entre las agendas de trabajo de las
delegaciones diplomáticas y los tejes y manejes de la economía
internacional, los lobbies de poder que tras bambalinas realiza sus
movidas maestras. Aveces resulta tan difícil vislumbrar que quedara
después de abrir la caja de Pandora, cuando tal ves todo lo que se
necesite sea simplemente construir un puente para que los primos
corran a abrazarse, como dice aquella canción de Arjona.
Claro
que luego de los tantos años, separaciones, silencios y otros
demonios nada puede ser tan simple, creer que el camino que nos queda
por andar es sencillo seria pecar de ingenuos. Pero quedarnos de
brazos cruzados es peor, seria recaer nuevamente ante el síndrome
del pichón, esa criatura que espera que todo le caiga del cielo y a
lo que muchos bochornosamente nos adaptamos a conveniencia, con la
ausencia total de voluntades y compromiso. Ya lo decía una amiga: la
ironía del cubano consiste en que si nos vamos de Cuba abandonamos a
nuestra familia y amigos y con ello, la posibilidad de hacer algo
desde adentro para modificar positivamente esta realidad de todos.
Pero entonces si elegimos quedarnos, somos fácilmente tildados de
carneros en el mejor de los casos, o de que con nuestro actuar
colaboramos y somos culpables de todo lo que aquí ocurre, que
formamos parte de ello y lo peor, que a los ojos de muchos, apoyamos
este fenómeno que nos separa. Entonces que hacer con tanto odio con
tanto amor y expectativas acumuladas.
Dos
eventos se han sucedido ya, el del día 17 de Diciembre, que para
muchos constituye un antes y un después en la historiografia
político social de la Isla, algo así como un parte aguas en la
memoria colectiva de nuestros pueblos hermanos. Y el mas reciente, la
VI Cumbre de Las Americas y el circo que se permitió montar, o le
permitieron montar, la delegación oficialista enviada por el
Gobierno Cubano en el Evento Paralelo donde asistiría la Sociedad
Civil Independiente. Todo ello demuestra que, primeramente todos
apuestan de una forma u otra por el cambio, la versatilidad y la
evolución ante la inmovilidad que no conduce a nada. Luego, que a
pesar de los pasos que se puedan estar dando, ninguno de ellos, me
refiero a los miembros de la sacro santa cúpula gubernamental
cubana, no están dispuestos a entregar el control político ni el
económico a alguien ajeno a su circulo de influencias o que disienta
de sus intereses, eso debe quedarnos bien claro. No nos llamemos a
engaño, continúan administrando el País cual si de una de sus
fincas se tratase, donde solo se hace lo que el mayoral dispone, y
aunque con el tiempo el cepo y el látigo se han ido solapando, la
humillación de ser esclavo nos continua envileciendo.
Tomemos
la experiencia, la delegación gubernamental orquesta un ridículo
mitin de repudio al estilo años 80, golpean y humillan a los
opositores miembros de la verdadera sociedad civil cubana en medio de
un evento internacional en tierra panameña con total impunidad y
haciendo alarde de una falta total de ética, respeto y diplomacia.
Tanto temía entonces el Gobierno lo que se pudiesen exponer o
desprender de estos diálogos, tanto le preocupa en realidad lo que
podamos hacer como sociedad civil organizada y reconocida ante los
ojos de los pueblos de América, el mundo y sobre todo ante los ojos
de los cubanos que viven dentro de al Isla y que aun, de una manera u
otra tienen puesta la venda en los ojos, que aun no se han abierto a
la realidad y al compromiso de lograr para sus hijos de una Cuba
Independiente y Democrática, integrada a la región y la posibilidad
de una vida decorosa.
Recuerden
que en política toda imagen que se lleva ante los medios contiene un
mensaje subliminal. El discurso del general presidente, cómodamente
sentado desde su oficina personal, el decorado sobrio pero soberbio,
la marcada ausencia de las iconicas fotografías omnipresentes de
Fidel o del Che u otra alusión a los tiempos aserrimos del
comunismo entre otros detalles. El cambio en el discurso para con el
Gobierno Norteamericano. Incluso la introducción de nuevos términos
en los medios gubernamentales de difusión masiva dentro de Cuba,
como sociedad civil, oposición política, prensa independiente y
derechos humanos. Hasta llegar en la tarde de ayer en medio del
proceso electoral a reconocer que, la oposición política al proceso
revolucionario en la isla, es decir que al menos están reconociendo
que existe algún sector poblacional que no esta de acuerdo o no se
halla identificado con las políticas que implementa el Gobierno, y
que estos grupos opositores ademas hacen uso de la critica para
señalar las diferencias que existen entre los tipos de democracia,
representativa o directa, para atacar al régimen.
Claro
esta que el comentario se realizo como de costumbre de forma
peyorativa y mostrando dramáticas imágenes de archivo cuando en el
pasado las urnas eran custodiadas por guardias rurales y los
candidatos impunemente manipulaban el resultado de las elecciones.
Olvidando tal vez que para esa época lamentablemente eso era
costumbre no solo en Cuba sino en toda Latino América, prolija
entonces en concebir tiranos y dictaduras militares, comparaciones en
las que siempre se empeñan en mostrar a Cuba como la peor de todas,
conociendo de antemano que quedan muy pocos referentes dispuestos a
desmentirles y que las nuevas generaciones hemos crecido sin poseer
nexo alguno con aquellos hombres y mujeres que dieron luz a la
República aquel 20 de Mayo de 1902 y luego concibieron la
Constitución de 1940, hombres como Eduardo Chivas que antepusieron
su vergüenza contra el dinero, como José Antonio Hechevarria y
todos aquellos que recibieron el espaldarazo del fracaso del 13 de
marzo de 1956, los que fueron fusilados sumariamente en la Sierra y
lo serian después en los fosos de La Cabaña, hombres como Camilo
Cienfuegos y Huber Matos que sacrificaron todo por su patria. Como
creer entonces que el pueblo secunda todos los desmanes y atropellos,
que le ríe la gracia a cada escándalo que provocan los hijos de
´´papa´´ al filtrarse fotos subidas de tono en algún coto de
caza o desayunando cual millonarios, cuando le exigen a su pueblo
sacrificio y altruismo. Como creer que se respeta y cultiva la
democracia en Cuba cuando son golpeadas mujeres indefensas en plena
vía publica por masas de esbirros disfrazados de pueblo, por el
simple hecho de poseer el coraje de exigir los mas elementales
derechos del ser humano y atreverse a denunciar las condiciones que
sufren los que aun se encuentran en el no reconocido presidio
político de la Isla.
Es
cierto que no podemos vivir en el pasado, pero tampoco podemos
olvidar a aquellos que con su sudor y su sangre forjaron lo que
tenemos hoy, nosotros los cubanos de acá y los de allá, hermanos
todos, debemos fijarnos el compromiso ineludible de tomar las riendas
del destino de nuestra Nación, agradecidos de aquellos hermanos de
otros pueblos que contribuyen de una manera u otra a nuestra causa,
pero conscientes que el problema que hoy aqueja a la Casa Cuba es
nuestro y que solo esta en nuestras manos el solucionarlo, sumando
ideas sin exclusiones de ningún tipo, con tolerancia y respeto,
fomentando el dialogo diáfano y la utilidad de la virtud. Como
dijera aquel congresista cubano a las puertas del Capitolio Nacional
ante tantas discordias e intereses encontrados : Los partidos fuera,
La Patria adentro.
Por
Steve Maikel Pardo Valdes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario